HERMOSILLO, Sonora.- Con 500 pesos prestados, Alejandro Cortés Reyes emprendió su negocio de taquero entre el 2008 y 2009 en la colonia Las Lomas, de la ciudad de Hermosillo, sin saber que sería un éxito por la elaboración de la tortilla de harina a la leña.
Al oriundo de la comunidad Bataconcica, de Bácum, su madre Guadalupe Reyes Campos, le enseñó a hacer tortillas de harina cuando tenía once años de edad porque debía preparar el desayuno y comida de la mitad de sus 20 hermanos mientras ella salía a trabajar como enfermera en el día y partera en la noche.
A su corta edad hacer tortillas representaba un sacrificio porque no tenía la oportunidad de jugar como sus hermanos, pero cinco años después empezó a ser contratado en el pueblo como el taquero oficial de los festejos de la Virgen del Carmen de cada año.
Cuando renegaba mi madre me decía te vas a acordar de mí y así fue, cada vez que las preparo se me viene a la mente, más cuando me las como solas con una taza de café negro porque ese era nuestro desayuno en Batanconcica”, indicó.
HACE LAS TORTILLAS
Su destreza en la elaboración de tortillas fue notoria en la comunidad yaqui, pero su madre le pedía que estudiara una carrera e ingresó a la Escuela Normal Rural en Etchojoa, donde finalmente desertó para dedicarse a ser cocinero en el Astillero Naval de la Secretaría de Marina (Semar), en Guaymas, donde cocinaba para 700 personas.
Su sazón y carisma lo llevaron hasta la Ciudad de México, donde se convirtió en el cocinero de un alto mando de la Semar, pero le fue difícil adaptarse y optó por regresar a Guaymas con su esposa Mirna Olivia Meza Aguilar.
En 2003, decidió buscar suerte en Hermosillo con la venta de machaca, chicharrón, manteca de puerco y otros productos regionales y aunque no le iba bien económicamente decidió ir a Guaymas por su familia para establecerse en la capital, donde sus hijos trabajaron de paqueteros en un supermercado.
POCO A POCO
Entre 2007 y 2008, Cortés Reyes se quedó con 50 pesos en la bolsa para el sostén de tres días de su esposa y sus hijos: David, Edgar Ariel y Alejandra, y eso lo orilló a buscar un espacio en Las Lomas, cerca de su casa para instalar una taquería.
Empecé con 500 que me prestó una amiga, compré tres kilos de carne y un kilo de tortillas”, recordó, “y así empezamos a vender tacos, nos fue bien, se acabó todo, nos hizo falta carne”.
“Y otro día aumentamos y así siguió y ahora tenemos siempre lleno, es un éxito, le echaría mentiras si dijera lo contrario”, externó.
Al principio empezó vendiendo tacos de tamaño regular pero con el paso de los años metió los medianos y grandes, y recientemente el ‘chile taco’ que se hizo viral en redes sociales, lo que originó que más hermosillenses acudieran a su taquería denominada “Las Hornillas” a probarlo.
A los plebes (hermanos) les daba vergüenza verme vender tacos, y me decía mi mamá estudia ‘cabezón’ quiero que hagas una carrera y yo siempre dije que voy a ser taquero y los plebes se enojaban, siempre vendí”, subrayó.

SUS HIJOS TAMBIÉN SABEN
A sus hijos les enseñó a elaborar tortillas y asar carne porque durante la celebración de la Expo no se daban a abasto él y su esposa para atender a los clientes que salían del palenque.
Con el trabajo de taquero, pudo darle estudio a David como arquitecto, a Édgar Ariel como enfermero y a Alejandra en diseño de modas, quien continúa sus estudios y en sus ratos libres les ayuda a sus padres.
Mis hermanos se avergonzaban de mí, cuando me veían vendiendo tacos de chamaco le decían a mi mamá que me metiera a la casa y ella sólo se reía”, relató.
“Y ese oficio me dio carro, estoy pagando una casa y le di estudio a mis tres hijos, nomás me falta una ya para poder comprar zapatos para mi mano derecha, mi esposa y para mí”, puntualizó.
NADA FÁCIL
Alejandro Cortés al día elabora hasta 15 kilos de tortillas de harina desde tamaños regulares hasta las conocidas ‘sobaqueras’ para preparar sus tacos hechos a la leña y al carbón acompañado de aguas frescas que él prepara.
“Imagínese tanto trabajar y no veía la mía hasta que llegué a este punto (Las Lomas) empezó a cambiar todo, más dinero compré un carro, se paga la casa, parece que no”, aseguró.
El éxito es la tortilla, el trabajo es pesado pero vale la pena porque te deja muy bien, son carreras muy caras y lo bueno que les gustó el estudio”, comentó.
DESDE TEMPRANO
A diario se levanta entre las 6:00 y las 7:00 horas para salir al mercado en busca de los productos que va a necesitar para sus tacos y a más tardar a las 12:00 horas regresa a su casa para dejar lista la masa de las tortillas de harina que va a usar en la noche.
“La gente dice que la tortilla está buena, ahorita están bajas la ventas”, expuso, “pero no dejamos de tener clientes, a veces nos vamos a las tres, otras a las seis o siete, desde que salió el video de los chile taco nos visita gente de otras partes, estamos muy contentos porque nos ha ido muy bien”.
¡DESDE NIÑO!
- A los 11 años de edad aprendió a hacer las tortillas de harina para preparar el desayuno a la mitad de sus 20 hermanos.
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