A primeras horas de este martes, la capital sonorense registró un ambiente de notable serenidad, caracterizado por cielo cubierto, lloviznas intermitentes y escasa presencia de viento. Este escenario contrastó con el impacto directo que el huracán Polo (categoría 1) comenzó a generar simultáneamente en puntos del litoral sonorense, como Guaymas y San Carlos.
La razón detrás de esta discrepancia radica en la trayectoria técnica del fenómeno hidrometeorológico. El vórtice de Polo trazó su desplazamiento a unos 100 kilómetros al sureste de Hermosillo, con dirección hacia el municipio de Tecoripa. De esta manera, el área metropolitana de la capital quedó situada en el flanco norte y en la franja periférica del sistema, fuera del cuadrante más destructivo.
El núcleo de precipitaciones torrenciales y las rachas de mayor intensidad se focalizaron hacia el sur y sureste del estado, abarcando San Carlos —donde se registraron ráfagas cercanas a los 90 km/h—, Guaymas, Empalme, La Colorada, San José de Pimas y Mazatán. Asimismo, la velocidad de avance del meteoro, que alcanzó cerca de 28 km/h, favoreció un cruce más veloz por esta región de la entidad rumbo a la sierra.
Para Hermosillo, las proyecciones meteorológicas establecen que el lapso de mayor influencia ocurre entre las 9:00 de la mañana y el mediodía de este martes. Durante esta ventana se esperan precipitaciones de carácter ligero a moderado —con acumulados estimados entre 5 y 15 milímetros, concentrados primordialmente en los sectores sur, oriente y sureste— y vientos sostenidos con rachas de 40 a 50 km/h, que podrían aproximarse a los 60 km/h en las zonas periféricas del suroriente.
Las autoridades de protección civil y especialistas reiteran el llamado a no bajar la guardia ni asumir que el meteoro se ha disipado. Se recomienda extremar precauciones al circular por carreteras del sur y rutas hacia la sierra, evitar totalmente el cruce de arroyos y cauces crecidos, y mantenerse informados a través de canales institucionales.




