Que tal amigos bienvenidos al podcast con la producción más barata del mundo, un podcast escrito. ¡Ya sé que es una columna!, entiendan que hoy en día todo el mundo tiene un podcast, así que este es el mío.
Antes de ir al tema de hoy les agradezco a todos los que siguieron mi columna Conversatorios Mineros que migra a este nuevo espacio debido a que siento la imperiosa necesidad de hablar de muchos, muchos temas de actualidad más allá de la minería, una noble e increíble actividad que seguiré defendiendo y comentando, pero ahora agregare a mis opiniones el sabroso tema de la política, la salud, el bienestar, la cancelación, la vejez, la edad adulta, la cultura pop y un montón de babosadas que todos los días suceden en este bonito planeta y en mi México, todo acompañado de contenidos en mis redes sociales, dicho todo esto vamos al tema.
Hoy en este podcast escrito no podemos hablar de otra cosa que no sean las elecciones y ese resultado insoportable para unos, alegría de otros y totalmente indiferente para una gran parte de los mexicanos.
Que el voto es secreto es un concepto hoy anacrónico, pero en los 80s, 90s, se veía necesario, cuando el voto corporativo te obligaba a votar por el PRI, y para jugar a la democracia el gobierno te garantizaba la secrecía del voto, como dándote permiso de votar por el PAN o por el PRD de aquel entonces, y que lo pudieras ocultar al amparo de la ley, ojo que sí se sabía que habías votado por el PAN te podían correr de tu trabajo sin problemas. Hoy vivimos en una democracia desde hace muchos años y no pasa nada si expresas que quieres votar por Movimiento Ciudadano o por el Verde, lo máximo que puede pasar es que des pena ajena.
Yo voté por Xóchilt, era lo que había, creo que era una buena candidata al amparo de unos pinches partidos muy desprestigiados, muy apaleados desde Palacio Nacional, sabía que el resultado venía adverso, no me sorprendió en lo más mínimo el triunfo de Claudia Sheinbaum y de Morena, lo que sí me sorprendió fue ver tanta gente sorprendida!.
Yo voté por AMLO, dos veces, sí me da penita, pero estaba chavo jajaja, la verdad es que la primera vez en el 2006 sí me engaño y la segunda me dejé engañar porque quería creer en el pinche viejo, que la verdad, en ese lapso entre su segunda y tercer candidatura se perdió macizo en su ambición y se siguió de largo. Para mí, para mucha gente en mi entorno, obvio mis iguales, ha sido un sexenio de mierda.
Entiendo perfectamente el resultado y entiendo perfectamente a esa mayoría que votó por MORENA, no votaron por Claudia, a estas alturas tampoco votaron por AMLO, votaron por un formato de dádivas que les beneficia. Leía a un escritor argentino que decía: “Los mexicanos tuvieron una probada de populismo y les encantó, ahora tardarán muchos años en quererlo soltar”, que puto miedo, pero ponte en lugar de Doña Josefa, que limpia casas ajenas, que no tiene Seguro Social y ya tiene sus 58 años y 2 hijos, para ella la única diferencia entre el gobierno de Fox, Peña Nieto y AMLO es que en su casa cayeron un par de becas para sus hijos webones, que ella sabe que son webones, pero a ella que ni carro tiene, el precio de la gasolina o del dólar, o el PIB o los impuestos le valen madre, para ella la diferencia son unos miles extras que cayeron al mes y entiendo que se rehúse a perder esos pesos, y como ella millones recibieron dinero, millones quieren recibir esos pesos y millones simpatizan con la idea de que en el barrio circule esa lanita, aunque sea en caguamas o maruchanes o crico.
Por último debemos considerar que México es desigual y así va a seguir, unos nacen jodidos y otros no tanto, son muy pocos los que nacen en plenitud de varo y privilegio, sin embargo los que no nacen tan jodidos tienen lo suficiente para no voltear a ver a los más pobres, lo suficiente para ignorar esa otra realidad, es por eso que el gerente de una concesionaria ya te dice que no puede creer el resultado de la elección si “todos mis conocidos votaron por Xochitl, ¿Dónde están los que votaron por MORENA?”, ese wey no es rico, ni siquiera ha salido del país, pero no platica con doña Josefa aunque que le limpia la casa, nomás sabe que tiene unos hijos mariguanos, a él pregúntenle por Checho Pérez y por el triunfo del Madrid!.
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