Lo que comenzó como un taller de cine en un centro de detención en Hermosillo, Sonora, terminó convirtiéndose en un proyecto cinematográfico con recorrido internacional. El actor y director Fernando Rebeil impulsó a un grupo de jóvenes privados de la libertad a transformar una obra de teatro local —escrita por el profesor Gilberto Landeros Santini— en un cortometraje de 15 minutos titulado Parió la cochi.
La historia aborda la tensión y las amenazas que enfrenta un joven al ingresar a una nueva celda. Rebeil financió el proyecto con recursos propios y el apoyo de aliados clave, logrando los permisos de las autoridades para filmar directamente dentro de las instalaciones.
“Daba un taller ahí y ellos me pidieron grabar su obra. Les propuse hacer un corto para que vivieran de cerca el proceso de filmación. Tuvieron una evolución increíble durante los ensayos” — Fernando Rebeil.
Un cierre con broche de oro
Actualmente, el cortometraje compite en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF). La mejor noticia es que todos los jóvenes que participaron en la producción ya han recuperado su libertad, por lo que podrán asistir a la proyección especial del cortometraje el próximo mes en Hermosillo, acompañados de sus seres queridos.
Con este trabajo —que contó con la fotografía de Paulina del Paso— Rebeil marca su segundo cortometraje como director y se prepara para dar el salto a su primer largometraje.




