Los cuerpos de las tres personas que fallecieron durante el desplome de un helicóptero en la alcaldía Coyoacán quedaron calcinados, por lo que la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México trabaja en las pruebas genéticas para identificar plenamente a las víctimas.
De acuerdo con fuentes de la Fiscalía de la Ciudad de México, el personal de servicios periciales aún no ha podido identificar plenamente a las personas que perdieron la vida durante el siniestro, debido a que sus cuerpos quedaron calcinados, de manera que serán las pruebas en materia genética las que ayuden a establecer su identidad.
Los primeros informes señalan que se trata de Armando Cervantes, quien era el piloto de la aeronave Bell 206, así como dos personas más, cuyos cuerpos fueron trasladados al anfiteatro de la Coordinación Territorial Coyoacán 1, según las fuentes consultadas.
Autoridades capitalinas y federales continúan analizando las bitácoras de vuelo del helicóptero para determinar su ruta y el tipo de vuelo que llevaba a cabo cuando ocurrió el desplome.
El lunes 15 de abril, autoridades de la Ciudad de México retiraron los restos del helicóptero que el domingo cayó en un patio de maniobras ubicado en la colonia Rinconada de las Playas Infonavit, en la alcaldía Coyoacán.
Después de las 13:00 horas, a bordo de camionetas del Heroico Cuerpo de Bomberos, fueron retiradas las partes de la aeronave, las cuales eran escoltadas por unidades de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México y elementos de la Policía de Investigación (PDI).
Además, también se retiró una camioneta de la coordinación general de servicios periciales que por la mañana llegó al predio para continuar con las diligencias tras el desplome.
Por estos hechos, la Fiscalía de la Ciudad de México inició una carpeta de investigación por los delitos de homicidio culposo por otras causas y daño a la propiedad culposo.
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