Hace un par de días se denunció la falta de funcionamiento de los elevadores en el hospital del ISSSTE en Hermosillo y la forma cómo bomberos, camilleros o quien esté disponible, tienen que apoyar al personal de enfermería para subir a los pacientes a piso en una forma por de más incorrecta, arriesgada para ellos y para los pacientes, y hasta denigrante; levantados en peso sobre una lona de plástico de la manera más rústica que puede usted imaginar.
Pacientes y trabajadores del Issste en Hermosillo aplicaron el dicho de ‘si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar’ y decidieron grabar y denunciar la situación que viven tras conocer el accidente en el IMSS en Quintana Roo esta semana, donde una menor de 6 años perdió la vida al fallar el elevador, y el enfermero que la trasladaba resultó lesionado al sobrevivir de milagro y encima, culpado como probable responsable.
Y es que cualquiera podría terminar en prisión cuando la cuerda se rompe por lo más delgado y en Sonora las cosas no son distintas a Quintana Roo o cualquier otro estado del país.
La atención de hospitales como el Issste y el Imss está causando ya un desesperado activismo de los derechohabientes en redes sociales en la entidad desde hace semanas, especialmente por los retrasos de meses en la atención de especialistas, y los tiempos de atención en servicio de urgencias.
En Sonora
La infraestructura hospitalaria es deprimente, pues tal cual está en depresión, se está derrumbando de punta a punta: pisos, puertas, ventanas las que quedan, muros, escritorios y sillas de hace 30 años o más, aires, habitaciones, todo, absolutamente todo es tan antiguo que hasta cineastas han llegado a solicitar permiso para grabar películas de época o de guerra en el hospital del ISSSTE en Hermosillo.
Y todavía se presume, como si fuera motivo de orgullo.
La falta de medicamentos es una constante a la que lamentablemente los pacientes se ‘han acostumbrado’, sobre todo porque siempre existe la posibilidad de hacer lo que sea para adquirirlo en farmacias la mayoría de las veces, queda en un tema de pesos y centavos.
“¿Pero cuando no se trata de dinero sino del riesgo que corremos por no tener un diagnóstico o un seguimiento oportuno? ¿Cómo le hacemos ahí? Podremos comprar medicamento a veces, pero pagar un especialista de fijo por padecimientos crónicos, pues muy poca gente puede hacer eso, apenas los que tienen dinero. No es cosa menor lo que está pasando en el Issste”, comentó Adriana Muñoz en su denuncia a Foro Cuatro.
Preguntamos cuál es su denuncia en específico y esto fue lo que Adriana, de 53 años de edad nos compartió sobre la clínica y el hospital del Issste en Hermosillo:
“Vamos un día, otro, y otro a Trabajo Social donde se agendan las citas con el especialista cuando nos da la orden el médico general y nunca hay nadie, siempre la puerta cerrada; cuando llegamos a toparnos con la trabajadora nos dice déjenme los papeles y vuelva en dos o tres semanas, a ver si ya hay fecha definida para la cita. Nada más para agendar hay que esperar de 3 semanas a un mes o más. Vamos y nada, otra batalla para volver a encontrarla, nunca está, podemos ir tres veces en la semana y no la vemos nunca, la puerta cerrada (a la persona que atiende Trabajo Social).
Vamos con el director y nos dice que no puede hacer nada, pues tiene permisos especiales como trabajadora y el sindicato se le viene encima si la sanciona. ¿Entonces por qué no ponen a alguien que sí pueda y quiera trabajar, nosotros qué culpa tenemos de sus derechos sindicales? Ya para que ni el director pueda hacer nada, pues estamos j0%/d0s.
Bueno, eso era hasta hace un mes, porque ahora el médico general nos manda primero con un internista para valoración, ya no tienen ellos facultad para solicitar la atención del especialista; es decir, que ni el médico que nos atiende puede tomar decisiones, ahora tienen que pedir permiso también ellos”.
Pacientes con padecimientos crónicos cardíacos, diabetes, cáncer, con problemas neurológicos y otros, no tienen un seguimiento adecuado y en el peor de los casos, son diagnosticados en forma tardía, pues pueden pasar hasta 8 o 10 meses para llegar por primera vez con el especialista a partir de que el médico general considera que así debe ser. En el mejor de los casos llegan a ese primer encuentro con su especialista para que les dé seguimiento cada seis meses o una vez por año.
“Después para el seguimiento nos piden estudios que muchas veces no podemos hacernos porque no hay el servicio. Y si por algún motivo el día que tenemos la cita falta el especialista, pues a reagendar en otros 6 meses. Es un calvario el sistema de salud y en el IMSS están peor”, dijo decepcionada.
En su caso su problema de várices es ya bastante avanzado, al grado que debe traer sus piernas siempre vendadas y cubiertas para no contraer una infección o provocarse un derrame con cualquier descuido.
“No puedo caminar, siento que traigo lumbre en las piernas, los pies hinchados y así anda uno deambulando de acá para allá. Que si no hay estudios, que se perdió el expediente, que faltó el doctor, que no está la que pone las citas, que el director tiene encima al sindicato…quisiera saber a dónde ir para que alguien venga a ayudarnos, ya no podemos más; o nos quedamos en casa mejor cuidándonos como podemos y esperar morirnos, porque dinero para pagar particular y medicinas cada mes de dónde”, externó esta paciente bastante molesta y desesperada.
/Video https://twitter.com/rosaliliatorrs/status/1679612684000698368
Vía @rosaliliatorrs




