FRANJA DE GAZA.-En medio del conflicto entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza, un creciente número de niños se encuentran en una situación desgarradora, habiendo perdido a ambos padres y, en algunos casos, a toda su familia.
Razan Shabat, una niña de 10 años, juega con muñecas en su cama de hospital, sin saber que su madre, padre y hermanos murieron en el ataque que la dejó herida.
Su historia refleja la dura realidad de muchos niños en Gaza, cuidados ahora por parientes lejanos, amigos e incluso extraños.
Rajaa al-Jarou, casada con un tío de Razan, asume la responsabilidad de cuidar de la niña en el Hospital de los Mártires de Al Aqsa.
Aunque la pequeña sonríe mientras juega, su rostro se nubla al expresar lo que más extraña: “Echo de menos a mi familia. Echo de menos verlos”.
Razan ha sido sometida a múltiples cirugías, pero su espíritu se mantiene resiliente, según el médico Younis al-Ajla.
Cientos de niños llegan heridos a los hospitales
La magnitud de la tragedia hace que muchos niños lleguen al hospital sin que se conozcan sus nombres, y la incertidumbre persiste hasta que algún familiar los identifica.
James Elder, portavoz de UNICEF, destaca la dificultad para determinar la cantidad exacta de niños huérfanos debido al elevado número de muertes y las precarias condiciones en la región.
La guerra, desencadenada por el ataque de Hamás en octubre, ha dejado a muchos niños como los últimos sobrevivientes de sus familias, enfrentando desafíos emocionales y físicos.
Gemma Connell, cooperante de la ONU, relata encuentros con niños traumatizados, heridos y desconsolados, ilustrando el impacto devastador del conflicto en la infancia de Gaza.
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