HERMOSILLO, Sonora.- Como un nido de malvivientes se refirieron los comerciantes de la colonia Balderrama a la casa ubicada en Reforma y Mendoza, debido a la cantidad de daños que han recibido por parte de las personas que moran el lugar.
Juan, quien pidió omitir su apellido por temor a represalias, es encargado de una tienda de celulares en el área y señaló que cada cierto tiempo se quema basura en el lugar.
Yo he visto que en otros lugares interviene la Guardia Nacional para cerrar la casa y llevarse a las personas que se drogan, no sé por qué no lo hacen aquí”, explicó, “usan el lugar para inyectarse y por la tarde ves un caminito de indigentes que se meten”.
Dentro de la casa abandonada pueden verse envolturas de basura, así como marcas de humo en las paredes y ropa usada, además de los olores fétidos producto de las personas que llegan a hacer sus necesidades fisiológicas al sitio.
Rocío Cortez, empleada de la casa de cambio de la hilera de negocios sobre la calle Mendoza, señaló que algunas de las personas que llegan a esa casa se han portado de forma violenta gritándoles a quienes pasan por el lugar.
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También he visto que se llevan cosas como cables y electrodomésticos adentro a lo mejor para desmantelarlos y se me hace que son robados, porque no creo que se los den así como así de las casas”, añadió.
Un negocio de podología ubicado cerca del lugar ha tenido que cambiar varias veces la puerta de su negocio porque las personas en situación de calle quieren ingresar y, una vez dentro, no quieren salirse.
De acuerdo con el testimonio de los comerciantes, la casa es usada como un lugar para quemar basura y extraer cobre, por lo que es común la presencia de bomberos en el sitio, lo cual hace que los locatarios se preocupen por su propia salud.
HUMO TÓXICO
Ana Julia Carrillo, encargada de una pastelería cercana a la casa, comentó que por el filtrador de olores del negocio se cuelan los humos tóxicos provenientes de la casa y que ello ocurre con mucha frecuencia.
Por lo menos una vez a la semana se mete el humo por los filtradores, me da miedo que esto me pueda causar problemas en los pulmones, pero igual tengo que trabajar, tan solo quisiera que ya no estuviera esa casa”, mencionó.
A pesar de los daños que han tenido en sus negocios por parte de las personas en situación de calle, los comerciantes se preocupan por su bienestar ya que sienten que la casa puede caer en cualquier momento dado que cada vez hay menos soportes.
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