comparten el mismo “pasatiempo” al producir
‘La hora marcada Caborca’.
CABORCA, Sonora.- Decir que no siente miedo cuando realiza sus grabaciones de “ultratumba” u otras historias, incluidas limpias o liberación de energías negativas o trabajos “oscuros” en cementerios, casas o negocios, aunque trate de no demostrarlo, sería una gran mentira, confesó Orlando Ortiz Espinoza.
De 38 años de edad, es creador de videos paranormales para la página de Facebook llamada “La hora marcada Caborca”, que cuenta con más de 100 mil seguidores, incluido el video más reciente que tiene más de 1.1 millón de visitas.
Expuso que este último lleva el título de “Hallazgo de monedas antiguas en el cerro del cementerio”, aunque tiene otros videos de 15 y 17 millones de reproducciones, respectivamente.
Relató que esta actividad la hace solamente por pasatiempo ya que tiene su propio negocio de elaboración de productos artesanales (carne seca, salsas variadas, etcétera), además de ser guía de mineros en la región, y su afición por lo paranormal le nació desde muy pequeño.
Ahora esa inclinación la comparte con su esposa Aracely Alegría (camarógrafa), quien lo acompaña en muchas de esas grabaciones o investigaciones.
A CUALQUIER HORA
Ya sea en la noche, madrugada o en el día, desde hace 22 años, empezó a hacer trabajo de campo en panteones locales u otros de la región, externó Ortiz Espinoza, quien además es miembro de la Sociedad Sonorense de Historia, para recopilar historias de “espantos”, “amarres” (supuestas brujerías), fantasmas u otras entidades relacionadas, las cuales, investiga, graba y publica en su página.
No son pocas las veces que se ha metido en aprietos, pormenoriza, toda vez que de repente se encuentra a indigentes o personas agresivas entre los panteones, cuevas y lugares donde duermen en la noche, o que simplemente van a drogarse.
Sostuvo que tiene 22 años como investigador del fenómeno paranormal, asegurando que desde muy niño empezó a vivir situaciones inherentes a esta actividad.

PÁNICO EN LAS MINAS
Luego de contar una serie de historias en las que personas le han pedido ayuda para desbaratar trabajos “oscuros” o de “brujería”, incluso en panteones, negocios y domicilios particulares, manifestó que uno de los momentos más impactantes que ha tenido fue en la sierra de El Álamo, ubicada al Norte de Caborca.
Allí está un pueblo minero que está abandonado desde hace más de 70 años. Entonces una empresa canadiense me contrató para explorar el lugar y después de un tiempo me nombraron guía de un maquinista para que rehabilitara un camino viejo que lleva al sitio.
“Venía un señor solo y nos quedamos varios días trabajando en el área y entonces yo tuve que bajar al pueblo a sacar permisos para una pipa de agua y cuando regresé el señor estaba espantado y decía que se quería regresar porque alguien lo observaba desde los antiguos hoyos de entrada a las minas”, narró.
Ortiz Espinoza describió que en esos cerros hay muchas minas viejas, las cuales son horizontales y tienen como 150 metros de profundidad, mismas en las que se siente una intensa energía, muy rara y fuerte, que eriza la piel y que incluso estuvo a punto de la taquicardia, aparte de que está lleno de víboras de cascabel.
Yo creo que en esos lugares mucha gente que trabajaba en esas minas murió y como estaba retirado preferían sepultarlos en los alrededores y andan rondando esas energías, sin descanso”, conceptuó.
Una vez le tocó ir solo a esas minas por unas herramientas de trabajo y se le hizo de noche, y cuando estaba ahí sentía que lo miraban, unas 10 a 15 personas.
“Fue un pánico indescriptible. Ahí en ese mismo momento sentí lo que sintió el pobre maquinista y lo comprendí perfectamente, aunque a él le pasó de día y a mí de noche. Allí vi mi suerte”, confesó.

LOS ASUSTAN
Recordó que en febrero del presente año fueron a una casa en la colonia El Ventarrón, como a las once de la noche para hacer una “entrevista” ya que les dijeron que allí rasguñaban las paredes.
“Nosotros (su esposa y un amigo) no creímos, pero al entrar nos percatamos que una habitación estaba llena de ojos que una niña de la casa les dibujaba, porque ella los veía. Entonces me puse a grabar y cuando apago el teléfono las brochas y pinturas que estaban en un recipiente, en el tocador, una entidad desconocida las aventó frente a nosotros.
Y en eso empieza lo que jamás me imaginé que fuera a pasar, fue algo como en las películas; empezaron a rasguñar el techo y las paredes, ya sabrás, nunca había presenciado algo así”, reveló.
ALGO TENEBROSO
Pero lo más tenebroso que le ha tocado, aseveró, fue cuando acudió él solo al edificio María Isabel, por la calle 6 y avenida Quiroz y Mora, en pleno Centro de Caborca ya que es “vox pópuli” la aparición de una niña que camina entre los pasillos y el de las huellitas de otra niña en una tienda, frente al Palacio Municipal.
De ambos casos tengo fotografías. En el María Isabel todos los que trabajan en ese edificio de oficinas, incluido personal de limpieza ha sentido su presencia o vistas plasmadas sus manitas en los vidrios.
“Yo fui una noche y la pude grabar en vivo. Mientras hacía el video sentí de repente algo que me erizó la piel, e hice un giro rápido de derecha a izquierda, en el segundo piso y al pasar la cámara frente al vidrio de una oficina vi la niña con un vestidito, incluso también sale mi reflejo en el video”, dijo al precisar que de eso hace 3-4 años.

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