El señor Humberto Robles Sánchez, de 64 años, se graduó del Taller de Costura del Banco de Ropa de Hermosillo junto a otras 29 personas con el objetivo de hacer prendas para sus nietos.
Confeccionar ropa era una idea que cruzó por su cabeza incontables veces e incluso antes de entrar al taller compró una máquina de coser por lo que ahora, tras dos meses del curso, se siente listo para continuar con la práctica.
Siempre tuve la curiosidad de usar una máquina de coser y ahora que me enteré por medio del periódico y de pasar por el Banco de Ropa decidí entrar, fue una experiencia muy bonita”, explicó.
De acuerdo con Robles Sánchez, todas las prendas que se crearon durante el transcurso del taller son necesarias y bonitas, por lo que dijo no tener predilección por alguna en particular, ya que todas involucraron un aprendizaje.
Si tienen que descoser, descosan, para que sus prendas alcancen un valor impecable” fueron las palabras de la profesora Juanita Clark Tapia que resonaron mayormente con él, debido a la utilidad que se les puede dar incluso fuera del taller de costura.
El desempeñarse en una actividad socialmente considerada femenina no representó un conflicto para Robles Sánchez, incluso cuando su familia, conformada por su esposa, dos hijos y dos nietos, no haya visto con buenos ojos de forma inicial su iniciativa.
Me dijeron que estaba loco por querer entrar, pero en mi loqueras ahora que vieron las prendas que confeccioné, vieron que sí tengo una aptitud y como dice mi hija, ‘pues de perdida las blusas y shorts nos vas a hacer’”, dijo entre risas.
Considerado como el alma del grupo por parte de sus compañeras de taller, Robles Sánchez ve en la costura un futuro, por lo que aseguró que se seguirá superando y tomando cuantas oportunidades surjan en su camino.
Después del taller sigue practicar y si me dan la oportunidad aquí en el Banco de Ropa de seguir aprendiendo más, lo haré con mucho gusto”, añadió.
Silvia González Flores, presidenta del Banco de Ropa, indicó que la creación de estos espacios tiene como función dotar a las personas de bajos recursos de los elementos necesarios para mejorar su condición económica.
La capacitación de estos alumnos fue gratuita y se ofrecieron máquinas de cocer domésticas e industriales en las cuales los alumnos elaboraron sus prendas, las cuales podrán llevar a casa.
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