Es común escuchar el canto de la chicharra entre marzo, abril, mayo, junio, y julio, debido a que en estos meses emergen de la tierra después de casi 3 años enterradas como larvas para procrear, dadas las condiciones de humedad y calor.
El canto de la chicharra ya se escucha en Hermosillo. En el imaginario popular se asocia con la llegada de las lluvias, y es un sonido permanente que a veces puede ser molesto o ensordecedor. Son millones de chicharras machos cantando para atraer a la hembra.
De esta especie de insectos solamente los machos hacen el ruido porque tienen órganos especializados para ello en el último segmento de su abdomen llamados órganos estriduladores, y lo que hacen es entonar esta serenata para el apareamiento.
Temporada de apareamiento
Es común escuchar el canto de la chicharra entre marzo, abril, mayo, junio, y julio, debido a que en estos meses emergen de la tierra después de casi 3 años enterradas como larvas para procrear, dadas las condiciones de humedad y calor.
Marta Román, Maestra en Ciencias adscrita a la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora como Investigadora de la Dirección de Conservación de la Comisión, comenta que este tipo de insectos es común en las franjas territoriales cercanas a la línea del ecuador y que succiona la salvia de algunas especies de árboles.
“Las chicharras son parientes de las chinches debido a que pertenecen al mismo grupo que se caracteriza por tener un aparato bucal succionador; la diferencia es que las chinches chupan sangre y las chicharras la salvia de los árboles”, explicó.
Insecto inofensivo
Son insectos inofensivos para los humanos, más allá del ruido que se experimenta. Siempre salen en temporadas de humedad y calor ya que son las condiciones climáticas necesarias para llevar a cabo este tipo de cortejos de apareamiento y que sea exitosa la reproducción.
“Una chicharra hembra puede ovopositar cerca de 30 huevecillos en un brote de un árbol, y cavan orificios de hasta 3 metros de profundidad en la tierra para que queden enterrados seguros con ciertas condiciones de humedad y temperatura y puedan sobrevivir”, señaló.
Las chicharras pasan 5 etapas de su vida enterradas en estadíos de ninfa, es decir, enterradas como larvas, lo que puede durar hasta 13 años en dependencia de la especie.
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