La reciente huelga en la Universidad de Sonora no solo impactó las actividades académicas, sino también la economía de Hermosillo. Representantes del sector comercial estiman que el paro generó pérdidas acumuladas de hasta 450 millones de pesos para negocios y prestadores de servicios de la ciudad.
De acuerdo con organismos empresariales, la ausencia de miles de estudiantes en las aulas provocó una disminución importante en el consumo diario de productos y servicios, afectando especialmente a restaurantes, transporte público, plataformas de movilidad, comercios y otros establecimientos que dependen de la actividad universitaria.
Empresarios señalaron que durante el periodo de suspensión de actividades se registraron afectaciones económicas que oscilaron entre 15 y 20 millones de pesos por día, cifra que fue aumentando conforme avanzó el conflicto laboral.
Además del impacto financiero, representantes del sector privado advirtieron que este tipo de situaciones también generan incertidumbre y afectan la imagen de la ciudad, al tratarse de una de las instituciones educativas más importantes de Sonora y un importante motor económico para la capital.
Tras 27 días de paro, la Universidad de Sonora reanudó sus actividades luego de que los integrantes del STAUS aprobaran un acuerdo con la institución, permitiendo el regreso de miles de estudiantes y trabajadores a las aulas y oficinas universitarias.




