HERMOSILLO, Sonora.- “El Catarrín escogió el lugar donde quería morir y no muchas personas tienen el privilegio de hacerlo”, fueron las palabras de Arnoldo Coronado, amigo de varios años de Francisco, el hombre de 91 años que murió ayer en la Universidad de Sonora (Unison).
Yo creo que escogió dónde morir, porque hoy es el primer día que regresan a trabajar y en el primer día, imagínate, aquí venir y quedar. Como que escogió su día, porque ahí quedó sentadito, no dijo nada, no se quejó, ahí donde le gustaba murió”, comentó.
Alrededor de las 08:00 horas, la muerte de Francisco fue reportada por las autoridades, en uno de los edificios cercanos a Rectoría a donde acudieron, pero al llegar ya no respondía al llamado.
Francisco era conocido por todos como “El Catarrín” y de acuerdo a lo que platicó una de las personas con las que convivió casi a diario, se jubiló hace 5 años del Alma Mater, donde prestaba servicios en el área de mantenimiento.
Pero la nostalgia y el amor por sus compañeros, no impidieron que los visitara casi a diario en la que fuera su área de trabajo, donde compartía la mayor parte del tiempo con sus compañeros, sentado en una silla debajo de un eucalipto y donde ayer quedó sin vida.
Era muy querido por todos, era muy respetado y todo mundo pasaba y saludaba ahí. Él era trabajador, ya tenía bastantes años jubilado, venía y se pasaba toda la mañana sentado; en esa silla, ahí se la llevaba sentado y ahí murió, sentadito”, indicó Arnoldo.
El responsable de una cafetería que está a unos cuantos pasos de donde Francisco perdió la vida, destacó que el hombre era muy alegre y se le veía lleno de vida.
Él venía en la mañana y estacionaba su carrito, un Sentrita, ahí en la esquinita; luego venía a desayunar, luego se sentaba a darle comida a los pichones y se quedaba todo el día sentado.
“Muchos lo conocían por ‘El Tira Tira’ o ‘El Catarrín’, que es más por ese apodo que lo conocíamos. Catarrín por aquí y Catarrín por allá, siempre escuchabas eso porque todos lo saludaban y lo apreciaban”, recordó.
LES PESA MUCHO SU MUERTE
La muerte de Francisco causó gran consternación entre la comunidad universitaria, ya que era el primer día que se presentaba en las instalaciones después del período vacacional de sus compañeros, quienes se vieron bastante afectados por la pérdida.
Muchos de ellos prefirieron omitir algún comentario, pero aseguraron que Francisco era muy buen persona y se le va a extrañar.
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