Hace un año, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza, durante una de sus conferencias con analistas con motivo de su segundo informe trimestral, hizo un reclamo a la calificadora Moody’s, que en México encabeza Carlos Díaz de la Garza. El reclamo fue el siguiente: “Solicitamos a la calificadora Moody’s, especialmente a su analista principal, que de manera muy profesional y muy responsablemente revise estos indicadores y las métricas que hoy presentamos para constatar los resultados de una política pública correcta, y que no determine por meras cuestiones ideológicas la inviabilidad de una empresa pública”.
Lo anterior se lo cuento porque la relación entre las calificadoras y la petrolera emblema nacional ha sido ríspida. La reciente baja en la calificación otorgada por Fitch Ratings a Pemex significó otro duro golpe a la empresa que desde 2019 ha ido limpiando su perfil financiero mediante el cambio de su estrategia de producción (que le ha permitido incrementar desde la producción misma hasta las reservas), además de generar ahorros, invertir en el Sistema Nacional de Refinación, y elevar sus compromisos en materia climática, por mencionar algunos ajustes que le han dado buenos resultados.
En el caso de la deuda total de Pemex, lleva dos años consecutivos a la baja, es decir, desde 2021 y hasta el primer trimestre de 2023, presenta un descenso de 5.16 por ciento, lo que equivale a un desendeudamiento neto de cinco mil 840 millones de dólares, al pasar de 113 mil 227 millones dólares, al cierre de 2020, a 107 mil 387 millones de dólares al cierre de marzo de este año. Mientras que la producción, de 2004 a 2019 traía una fuerte tendencia a la baja, esto se revirtió a partir de 2020, muy a pesar de la pandemia de Covid-19, ya que tuvo un crecimiento desde ese año hasta mayo del actual, de 10.49 por ciento, al pasar de un millón 705 mil millones de barriles diarios a un millón 884 mil, además de que en todo lo que va del 2023 ha logrado mantenerse por encima de la barrera del millón 800 mil barriles por día.
Sin embargo, esto no parece permear en el ánimo de las calificadoras que han sido estrictas con la petrolera, mucho más que en sexenios anteriores, motivo por el cual incluso el presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció en 2019 respecto de estas notas, al decir que “no fueron profesionales ni objetivas” porque las calificadoras se “hicieron de la vista gorda” mientras en anteriores administraciones se desmantelaba a la petrolera estatal. Hasta ahora el tema no ha sido abordado en la conferencia matutina del Presidente, pero sin duda el siguiente llamado será para Rogelio González González, analista líder y responsable de las operaciones de Fitch en México, pues ante la cercanía del proceso electoral por la Presidencia de la República, se prevé que las grillas y “malas notas” de Pemex sigan proliferando.
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