Si te están gritando, grita más fuerte para que tu voz sea la que se escuche, si están corriendo, corre más rápido para alcanzar, si te pegan, pega más fuerte, pero… si están violando la ley ¿viola más la ley?
Si los partidos de oposición, si la alianza opositora respeta la ley a rajatabla, como Madero que era un místico de la ley, están perdidos, es posible que de todos modos lo estén, pero ante la ilegalidad a todas luces de las corcholatas de Morena, que están en una no campaña, para una no candidatura presidencial, la oposición se encuentra contra la pared.
La normalización de la ilegalidad, el voltear para otro lado cuando no se respeta la ley, el aceptar que se viole la norma cuando alguien nos es simpático y que se le castigue cuando nos cae mal, es un muy mal síntoma de la sociedad en la que nos hemos convertidos.
Esto de que “no me vengan con el cuento de que la ley es la ley”, ha llegado muy lejos.
Es evidente la violación a la norma electoral de los no candidatos, que están en una no campaña, pero como sociedad parece que lo asimilamos y lo aceptamos, por otro lado, la autoridad electoral ya no tiene la fuerza de hace apenas unos meses y no va a hacer nada, no va a sancionar a nadie, no se atrevería a ir en contra del poder y no lo va a hacer.
Entonces a la oposición le quedan de dos sopas, una es señalar las ilegalidades, denunciarlas y actuar respetando la norma, si hace esto va a perder, otra opción que tiene es violar la ley tanto o más que sus adversarios, es posible que de todas formas pierda.
Lo que trato de decir, lo que quiero evidenciar es que no es correcto lo que está pasando, no es aceptable, pero sin embargo lo aceptamos, no es admisible y lo admitimos, no es plausible y lo aplaudimos. Esto no es gatopardismo, es algo mucho más complejo, extraño y pernicioso.
No, no somos una mejor sociedad en tiempos de la 4T, somos una sociedad más permisiva, menos crítica, menos suspicaz y mucho más tolerante.
Me sorprendo a cada momento de escuchar y observar a quienes antes eran críticos, eran personas respetuosas de la norma, de la ley, de la transparencia, de la rendición de cuentas, simplemente mirar para otro lado y guardar silencio.
Si te pegan, pega más fuerte.
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