La política tiene muchas visiones, muchos conceptos, muchas páginas desde los griegos hasta nuestros días se han escrito sobre lo que es y para qué sirve la política.
La política tiene que ver con el sometimiento, tiene que ver con la organización social, tiene que ver con la institucionalización de la guerra, tiene que ver con el orden en el desorden, tiene que ver con la supervivencia, con la negociación, con el intento de llegar a un lugar o por lo menos de no desaparecer en el intento.
Somos tan complicados los seres humanos, somos tan incomprensibles, que no hay forma de ponernos de acuerdo en casi nada, de todo hacemos un conflicto, incluso cuando queremos lo mismo es prácticamente imposible definir el cómo obtenerlo.
Bueno partamos de lo mínimo, pongamos de base que la política nos sirve para dirimir controversias, para poner mínimas bases sociales que nos permitan convivir sin matarnos en el intento. Ya que logramos lo anterior una convivencia más o menos aceptable, la política se dividirá en varias políticas que se les va a poner el segundo nombre de públicas, esto se va a tratar de que a cada necesidad social, real o creada se van a aplicar determinadas reglas para intentar controlarlas. Por ejemplo, ya estamos organizados políticamente en un sistema de partidos, como es nuestro caso, ahora tenemos que organizarnos para que todos tengamos acceso a la salud, esto es la política pública de salud.
Hoy una de las políticas públicas más importantes de nuestro país ha sido la “política pública migratoria”, el acuerdo con Estados Unidos para intentar ordenar el paso migratorio por nuestro país y la entrada legal y ordenada a Estados Unidos.
Evidentemente lo anterior ha fracasado, la muerte es la clara prueba de la que la política pública migratoria en nuestro país no funciona, es incluso criminal y no tiene los elementos suficientes para ordenar, menos para sancionar.
La política no es ni buena ni mala, debería servir, ser eficiente, cuando no es así, cuando para lo que fue diseñada no entrega los resultados esperados, entonces lo mínimo que se debe de hacer es cambiar de política. Más cuando esta ha costado ya tanto dolor y muerte.
El fracaso de la política es el rostro de los que están detrás de ella, incapaces de lograr un orden mínimo para el cual fueron contratados.
“Si no pueden que renuncien” Alejandro Martí. No lo harán.
Lea el artículo completo aquí.



