Estamos en verano y obliga una vista a la playa, bueno, una o varias, todas las que se puedan, en particular cuando somos tan afortunados de contar con el Mar de Cortés a unos minutos si hablamos de Kino o a unas horas si hablamos de San Carlos o Puerto Peñasco.
El que esto escribe disfruta mucho tanto de Kino como de San Carlos, recientemente en este último lugar tuve el privilegio de pasar unos días en compañía de mi familia, celebramos el cumpleaños 5 del pequeño Patricio, él fue el que dijo claramente que quería pasar su cumpleaños en la playa, así fue.
Por mi trabajo, por la suerte, por las circunstancias que me han tocado vivir he podido conocer muchas playas en el mundo, en todas pasa algo, que no pasa en México, la playa se respeta, la playa es de todos. En nuestro País no es así, lamentablemente.
Por ejemplo, en Río de Janeiro, la playa es libre, los hoteles están a distancia prudente de la misma, lo mismo ocurre en playas de Portugal y de España, en Francia y en otros lugares, Punta del Este y sus famosas playas están libres en todos los accesos, no hay casas, hoteles, carperos, etc., lo que hay es playa con libre acceso a todos.
Acá tenemos casas, hoteles, carperos, prestadores de servicios, kioscos de comida, de bebida, renta de motos, etc., todos sobre la playa, todos cobrando por el uso de la misma, todos bloqueando lo que es de todos y todos haciendo como que no vemos, hasta que no queda otra, más que ver.
Ahora, con lo que tenemos, con lo que hay, acaso no podemos por lo menos pedir unas pocas cosas, por ejemplo, que no se bloquee el acceso a la playa, que se mantengan limpias, que se retiren las carpas cuando no estén en uso, que no se cobre, que quien renta motos, equipos no obstruya el paso, que no entren vehículos.
Sé que es imposible pensar que las cosas puedan cambiar, así que es posible que nos tengamos que ir acostumbrando al deterioro constante de las playas en Sonora.
Nadie tendría porqué comercializar con los espacios públicos, son de todos. El resultado es basura acumulada, que causa no sólo accidentes, pone en peligro nuestro ya deteriorado medio ambiente.
Parece que a nadie le importa… Ni a quienes aman tanto a Sonora.
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