Sin duda es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Máxima Casa de Estudios, no sólo en México, es sin lugar a dudas y así lo demuestran los múltiples indicadores que lo confirman, una de las mejores del mundo. La gran cantidad de mexicanos y extranjeros educados, formados en sus aulas físicas o virtuales se desparraman por el mundo entero, su gran producción científica es de vanguardia mundial, su producción artística es monumental, su desarrollo deportivo es sumamente significativo.
La UNAM no sólo en ciencia, tecnología, educación, formación, la UNAM es identidad nacional, es parte de nosotros, es lo que somos y lo que aspiramos a ser, es la UNAM también centro de los movimientos sociales más importantes de los últimos tiempos en nuestro país, es casa de resonancia nacional, si pasa en la UNAM es de interés para todos, es la UNAM causa y efecto, consecuencia a la acción y rostro universal de lo que somos y de lo que aspiramos a ser.
Sin embargo, hay algunos puntos de lo que somos que no nos gustan, existen como en toda sociedad lunares cancerígenos, marcas molestas, enfermedades que lastiman, que en ocasiones son tratadas, curadas y en otras el organismo se acostumbra a vivir con ellas.
“La Universidad Nacional Autónoma de México goza de la confianza de la sociedad mexicana y ello es una de sus principales fortalezas. La verdad está en la esencia de la UNAM y constituye un valor fundamental de nuestro actuar y de nuestro quehacer. Por estas razones, en mi calidad de rector, no acepto que derivado de disputas ajenas se vulnere el prestigio y la honorabilidad de la Universidad”, así lo ha señalado el Dr. Enrique Graue Wiechers, rector de la Universidad.
Todo lo anterior en relación al evidente plagio de la ministra de la Corte, Esquivel, que lastima a la UNAM y a todo un proceso de titulación, se puede suponer que existen tesis como la de la ministra, muchas más. Pero también lastima a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que cuestiona sus procesos de selección de ministros.
Si se demuestra que el plagio es tal en relación a la ministra, deberán suspendérsele todos sus títulos profesionales y cuestionar toda su trayectoria profesional, ya que todo tiene en su base un engaño.
La UNAM ha sido lastimada, tendrá ésta que sacudirse esta enfermedad y en su momento corregir, la SCJN también está tocada. La medicina tiene que ser aplicada y en caso de que el médico señala con claridad el plagio, Esquivel no se podrá sostener, ni como ex alumna de la UNAM, ni como ministra de la SCJN.
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