Con gran éxito se llevó a cabo en el Zócalo capitalino, así como en muchas ciudades de nuestro país, la concentración en defensa del Instituto Nacional Electoral y contra el llamado “Plan B”, haciendo un claro llamado a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que declaren inconstitucional lo aprobado en el señalado Plan.
El otro pueblo bueno existe, y está formado por millones, algunos de estos, se manifestaron y expresaron por miles en todo el país y no escucharlos puede ser el principio del fin de la llamada 4T.
El pueblo, antes de ser bueno, cuando sólo era pueblo, se manifestó también en múltiples ocasiones, de diferentes maneras y bajo distintos liderazgos o en compañía de estos, el resultado, de no hacer caso a este llamado del pueblo fue justamente que llegara la 4T a gobernar el país.
El enojo y la molestia de los mexicanos, nuevamente se expresa en las calles, en las plazas, en los discursos, en las benditas y al mismo tiempo malditas redes sociales. Estoy seguro que NO serán escuchados.
Este lunes, cuando se publique esta columna, el Presidente de nuestro país, descalificará la manifestación, sus seguidores también lo harán.
El otro pueblo bueno está enojado, como en su momento lo estaba el pueblo bueno que hoy gobierna y sostiene en el poder a la 4T.
En caso de no ser escuchado (como no será escuchado), es posible que el reflejo se manifieste en más enojo y con suerte sin violencia, pero sí por la vía electoral que alcance en las elecciones en el Estado de México y en Coahuila.
México está partido en dos, unos están por la justicia, otros por la ley; unos están por la democracia, otros por la ausencia de ésta; unos están por las instituciones, otros en contra de estas; unos están por la alternancia en el poder, otros por la permanencia; unos están por la libertad, otros por la ausencia de esta; unos están por los derechos humanos, otros por la ausencia de estos.
¿Qué pueblo eres tú?
Lea el artículo completo aquí.



