Andrés Manuel López Obrador, condecora al general Cienfuegos, en el marco del aniversario del Heroico Colegio Militar, ya que el general fue director del mismo. Lo anterior no tendría nada de extraño si no fuera por lo siguiente:
El general Cienfuegos fue el secretario de la Defensa en el gobierno de Enrique Peña Nieto, detenido en el 2020 por el Gobierno norteamericano acusado de narcotráfico, posteriormente entregado a México, en donde se le exoneró.
En cuanto se dio la detención, el presidente López Obrador, señaló al pasado y de cómo eran los que eran antes, posteriormente vía Marcelo Ebrard, cuando eran amigos él y AMLO y Marcelo secretario de Relaciones Exteriores logró que USA lo entregara a México con la promesa de ser procesado en nuestro país, Marcelo incluso declaró de mañana por la mañanera que sería suicida no cumplir con el compromiso con Estados Unidos.
Pues las cosas han cambiado, el tiempo ha pasado y los personajes están en otro lugar, en primer lugar Marcelo que como siempre sacaba la chamba ahora ya no es tan amigo de Andrés y no sabemos qué será del buen carnal Marcelo, su futuro político todavía en incierto, el general Salvador Cienfuegos ya no es perseguido, procesado, ni siquiera sospechoso de absolutamente nada, quizá no pueda ir de vacaciones a Disney con sus nietos, pero en México no tiene nada que temer y sí mucho que celebrar, ahora el general es condecorado y nuestro presidente Andrés Manuel, de señalar en un momento al pasado, ahora premia a mi tocayo.
La fotografía es referente histórico del momento que se vive en México, es innegable la gran influencia del Ejército Mexicano en la política nacional, mucho ha recargado el Gobierno de nuestro presidente en los cuerpos militares y la fotografía así lo muestra, un Ejército feliz y triunfante, orgulloso de serlo y los que demás pues son los demás, somos los otros representados en el Ejecutivo federal premiando y reconociendo a quien hoy por hoy tiene un gran poder en nuestro país, quizá como nunca antes, quizá como no lo conocían desde tiempos de la Revolución Mexicana, donde el tiempo era de los generales.
Es posible que el tiempo de los generales esté de nuevo presente en nuestro país y estos estén por encima de las instituciones creadas para controlarlos y pacificar al país, pero ya las mismas instituciones débiles como las tienen hoy en día este Gobierno no pueden enfrentar un poder castrense tan desafiante, premiado y necesario como lo es hoy el galardonado Ejército Mexicano.
Lea el artículo completo aquí.



