Hermosillo, Sonora.- Días previos a la celebración de los casi 500 años de la aparición de la Virgen de Guadalupe en México, María Jesús Romo Trujillo se preparó para el gran festejo que le realiza año con año. Es oriunda de Ures, Sonora, y de sus 75 años de vida hace 46 años que llegó a Hermosillo a vivir al lado de su esposo Abundio Aguilar, y entre ambos tuvieron la idea de destinar un espacio que fuera especial para la Virgen de Guadalupe, a quien desde su infancia le han tenido mucha fe.
Nosotros creemos mucho en la Virgen y desde siempre, porque esto ya es una tradición, viene de familia y cuando llegamos aquí, hace más de 46 años, era una invasión y nos sobraba terreno, y decidimos poner a la Virgen”, recordó.
Luego, al legalizarse los terrenos, el pequeño cerro quedó sobre un camellón frente a su casa ubicada en la colonia Ley 57, el cual desde entonces cuida con mucha dedicación, pues “La Morenita” les ha ayudado en innumerables ocasiones.
“El milagro más grande es que nos tiene vivos y siempre le encomiendo a mis hijos. Mucha gente me dice que si por qué creo en ella, que le rezo a una piedra, pero yo les digo que cómo no creer en ella, si es la Madre de Jesús, ella siempre nos cuida”, externó.
REZAN ROSARIO
Cada 11 de diciembre, en la víspera del Día de la Virgen de Guadalupe, María Jesús y su familia se reúnen junto al cerrito donde reposa la madre de Jesucristo, y le rezan un Rosario, para después acompañarla un rato durante la velada, como forma de agradecimiento por la protección brindada. Tanto María Jesús como su esposo y sus cinco hijos, son creyentes de “La Guadalupana”, a quien por mucho tiempo estuvieron visitando en el “Cerro de la Virgen”, pero por problemas de salud, la matriarca de la familia dejó de asistir y todas las actividades las realizan en su hogar.
Para mañana lunes, María Jesús espera que Dios le brinde la posibilidad de continuar con la tradición de festejar a la Virgen de Guadalupe en su día y poder cantarle Las Mañanitas.
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