La representación de Tel Aviv en México se equivoca por partida doble: primero, porque realiza afirmaciones falsas, y segundo, porque pretende dictar líneas de política exterior a una nación independiente y celosa de su soberanía. Pero vamos por partes:
en su comunicado 417, fechado el 8 de octubre (es decir, un día antes de la protesta diplomática), la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló que el Gobierno de México condena inequívocamente los inconducentes ataques ocurridos en contra del pueblo de Israel el pasado 7 de octubre por parte de Hamas y otras organizaciones palestinas en Gaza, pues todo acto terrorista constituye una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, lo que demanda la plena cooperación de todos los estados para prevenirlos y sancionarlos.
Ninguna causa justifica el recurso al terrorismo. Pero el descontento de la Embajada de Israel es resultado de la posición autónoma de México, que se aleja del alineamiento absoluto de Washington y sus aliados con el Gobierno israelí, sin reparar en su estremecedor historial de abusos contra el pueblo palestino. Hay que recordar que la postura de México no pretende satisfacer a ninguno de los bandos, sino que responde al mandato constitucional de observar una política exterior basada en principios como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de las controversias.
El exabrupto de la Embajada de Israel y su titular, han dado pie a críticas oportunistas contra las autoridades federales. Estos ataques no son ni sorpresivos ni originales: además de enmarcarse en la obsesión de las oposiciones políticas y mediáticas de condenar en automático cualquier acto del gobierno sin detenerse a comprenderlo o analizarlo. Hay que decirlo puntualmente, siguen el guion de las derechas y las ultraderechas globales, las cuales han convertido el odio al pueblo palestino y la islamofobia en banderas centrales de su discurso xenófobo, intolerante y belicista. Es deplorable que estas voces instrumentalicen el sufrimiento humano con fines de golpeteo y desestabilización interna.
Con todo, en medio del desastre que significa la nueva ola de violencia en Medio Oriente, me congratulo por la eficiencia demostrada por la SRE y la Secretaría de la Defensa Nacional al coordinar los vuelos de repatriación de los connacionales que quedaron varados en la zona de conflicto tras la suspensión de los vuelos comerciales. El regreso de mexicanos sanos y salvos es motivo de alivio… Es de esperarse que en los próximos días todos los mexicanos que deseen volver al país puedan hacerlo con las mismas garantías de seguridad y buen trato. Y cierro con ésta reflexión sobre lo inútil de este conflicto: “La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido”. Friedrich Nietzsche.
El tránsito del fentanilo y Sonora…
Mientras autoridades de México y Estados Unidos se enfrascan en una lluvia de acusaciones por la responsabilidad del trasiego, consumo y muertes por sobredosis de fentanilo, la crisis por este opiáceo crece en ambos lados de la frontera. El gran problema, señalan especialistas, es que las políticas públicas para atender la crisis en ambos países están focalizadas en la criminalización de la droga, en la persecución con la fuerza del Estado y en el encarcelamiento masivo, en vez de reducir las consecuencias negativas relacionadas con el consumo del opiáceo.
Mientras tanto, un cargamento de fentanilo fue asegurado a una empresa de paquetería en un retén militar de Sonora con destino a Mexicali, en la frontera con Estados Unidos. El origen del cargamento es Hermosillo y fue detectado a 124 kilómetros al Norte de la capital sonorense en el Puesto de Seguridad instalado en Querobabi, municipio de Opodepe. La droga estaba en un tractocamión que, según la bitácora de la empresa de mensajería, trasladaba aparatos eléctricos. Sin embargo, durante la revisión encontraron 11 costales con la leyenda de Paracetamol. Al aplicarle un reactivo químico a una muestra del supuesto medicamento resultó positivo a fentanilo. Los conductores fueron arrestados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la República este martes 10 de octubre. Luego entonces, la polémica sobre si México es o no es un productor de fentanilo. En los hechos, nuestro País representa sólo una vía de tránsito – no se han detectado laboratorios dedicados a ello —y, sí, efectivamente pasa hacia Estados Unidos, pero México no produce fentanilo. Nos vemos la próxima.
Hasta entonces.
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