Todo esto pasa, luego del polémico informe del Departamento de Estado de EEUU sobre los derechos humanos en México y la reacción del AMLO; “Nada más decir que no es cierto, que son unos mentirosos”… el informe alerta sobre la persistencia de elevados niveles de impunidad en el país. El Gobierno mexicano, descalificó la práctica de evaluar el comportamiento en otros países, que preserva la Doctrina Monroe y se asume como si fueran el gobierno del mundo, intervencioncitas pues… Nada nuevo.
Pero vayamos a nuestro tema; la actividad económica de México se mantuvo en el camino del crecimiento —según expertos— por lo que podría evitar la contracción y el estancamiento en el primer trimestre del año, estimó el Indicador Oportuno de Actividad Económica (IOAE) de febrero. De acuerdo con cifras preliminares que dio a conocer el pasado miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la economía mexicana, medido a través del IOAE, registró un avance mensual de 0.3% en febrero, luego del crecimiento de 0.4% de enero, y un aumento de 3.5% con respecto a enero de 2022.
Pero entendamos un poco, ¿Que es el “IOAE”?, no es otra cosa sino lo que estima anticipadamente el desempeño de la economía mexicana antes de la publicación del Indicador Global de la Actividad Económica, mejor conocido como IGAE, un referencial del PIB mensual, anticipa un crecimiento del sector servicios y la industria… para enero, las estimaciones permanecieron sin cambios para el sector secundario (industria) y 0.7% para el terciario (servicios). Bueno, esto parece muy técnico, pero es en función de datos oficiales que explican un poco la toma de decisiones políticas en ese rubro. Y se entiende de la siguiente forma: la economía creció porque las actividades secundarias (el sector industrial) crecieron 2.9 por ciento anual en febrero y 2.5% anual en el primer mes del año. Mientras que los servicios y comercio (actividades terciarias) subieron 3.1% en febrero frente a enero de 2023 y 3.5% anual en enero. Si no se presenta alguna sorpresa negativa en las próximas semanas, México podría evitar la contracción o estancamiento en el primer trimestre de 2023. Que así sea.
Peso avanza…
Vamos por partes; entre el debate de un alza de tasas de interés o una pausa por parte de la Reserva Federal (Fed), los mercados financieros esperan el desenlace de dos días de reunión de política monetaria en Estados Unidos con un comportamiento mixto.
El peso mexicano inicia la sesión en mercados americanos con una apreciación de 0.20%, equivalente a 3.61 centavos, cotizando alrededor de 18.5543 unidades por dólar. La moneda mexicana gana terreno frente a un dólar débil, pues según su índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocede 0.09%, para operar en alrededor de 102.805 unidades. ¿Pero quién es el culpable? Yo tengo que decir, que la mayoría de las divisas gana terreno frente al dólar ante la especulación de que la Reserva Federal mostrará un lenguaje cauteloso en su anuncio de política monetaria, en donde se espera un incremento a la tasa de 0.25 puntos porcentuales, la novena al hilo desde marzo del año pasado, pero la probabilidad de que mantenga una pausa en el incremento de réditos no es cero.
Además del anuncio de política monetaria, para los mercados financieros será clave las declaraciones que haga Jerome Powell, presidente de la Fed, tras publicar el comunicado de política monetaria en conferencia de prensa. En las proyecciones de diciembre, (últimas disponibles), la mediana de las expectativas para la tasa al cierre de 2023 se ubicaba en 5.1%, consistente con una tasa en un rango entre 5.0 y 5.25%. En caso de que la expectativa sea ajustada a la baja o se mantenga sin cambios, el dólar podría debilitarse más, pues enviaría la señal de que la Reserva Federal será más cautelosa en anuncios posteriores. En resumen, nunca como ahora, la Fed ha sido temerosa de los movimientos en el tablero geopolítico y convulsionado amino de guerra en distintos puntos del planeta. Rusia y China y su alianza sin límite, frena a EEUU de acciones políticas y económicas. El mundo avanza por una interacción sin hegemonías, y la Fed ya lo entendió. Nos vemos la próxima.
Hasta entonces.
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