El domingo más importante del año litúrgico se vivió ayer en Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción tras la celebración de la resurrección de Jesús, por lo que el Arzobispo de Hermosillo invitó a los feligreses a llenar su corazón de gozo, alegría y felicidad.
Monseñor Ruy Rendón Leal ofició la ceremonia del Domingo de Resurrección, en la que dejó claro a los ahí presentes que ayer fue el día más importante de todo el año, pues es cuando Jesucristo salió victorioso sobre la muerte.
Demos testimonio de Cristo resucita- do. Busquemos las cosas del cielo que duren para siempre y llenemos nuestro corazón de una gran alegría, porque Je- sucristo resucitó de entre los muertos”, indicó.
Durante su discurso, el Arzobispo destacó tres enseñanzas importantes que dejaron las lecturas del Domingo de Pascua, las cuales hacen referencia a no tomar importancia a las cosas materiales sino a la espiritualidad, además de vivir con alegría porque Cristo venció a la muerte.
“Aquí está la primera enseñanza para nosotros: Al igual que los apóstoles, nosotros debemos de ser testigos de Cristo resucitado. Con nuestras palabras pero sobre todo con el ejemplo, con un estilo de vida que hable de que nosotros somos creyentes en un Jesucristo que no había muerto sino que resucitó como lo había prometido.
“El segundo aspecto importante es que las cosas de la Tierra, si bien es cierto son El triunfo de Jesús sobre la muerte debe vivirse con alegría en el corazón, expresó el Arzobispo de Hermosillo Celebran en Catedral a Cristo vivo necesarias, son importantes y hay que trabajar por conseguirlas, que nuestro corazón no se esclavice a las cosas de este mundo sino, más bien, pongamos no sólo la mirada, sin también el corazón, en las realidades que duran para siempre, porque Cristo Jesús,al resucitar, nos ofrece tales realidades”, dijo.
Hace dos mil años, cuando las mujeres escucharon al ángel decirles que Cristo estaba vivo y había resucitado, destacó monseñor, con gran alegría corrieron a dar esta noticia porque su maestro estaba vivo, y la actitud de ellas es la tercera enseñanza para esta cincuentena.
Si creemos en Cristo vivo,nosotros como católicos no tenemos permiso de ser personas tristes ni amargadas. Cristo ha vencido a la muerte, Él está vivo, y este acontecimiento nos debe llenar a todos de una gran, gran, alegría. Llena tu corazón de gozo, de alegría y de felicidad”, enfatizó.
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