“Que la Luz te acompañe e ilumine tu camino para que puedas iluminar el camino de los demás…” (Pilar Ocampo)
Transitar por el camino de las almas no ha sido fácil, es una decisión que exige disciplina, esfuerzo, estudio continuo, renunciar a la comodidad, enfrentar batallas, y atender a los encuentros con otros, para estimular el crecimiento propio. Ir y venir a distintos lugares para encontrar las respuestas a las inquietudes personales.
Formar una comunidad es un proceso que demanda congruencia, trabajo arduo, acompañar y apoyar a otros, sostenernos en el camino, prestar el hombro y ayudar a nuestros compañeros de viaje, cuando lo requieran. Existen momentos de alegría, tristeza, pérdida, dolor, frustración, enojo, respeto y amor por cada lección que se nos ofrece. Estar ahí es vivir con claridad y entrega. Es estar dispuesto a subir a la montaña y encontrarse con la esencia, descubrir nuestros talentos y así enfrentar los desafíos que nos corresponden.
He vivido en silencio cada proceso personal o lo he expresado en palabras; lo he gozado, llorado y sufrido aprendiendo lo que correspondía en ese momento. En ocasiones he caminado a la par de todos, en otras un poco atrás, pero sin perder de vista el trabajo conjunto. Agradezco las renuncias de cada integrante, el esfuerzo y entrega personal para transitar por ese proceso de transformación. El camino tiene subidas y bajadas llenas de emociones y sentimientos que fortalecen nuestra hermandad. El propósito es profesionalizar nuestra misión, mediante el trabajo personal, grupal y comunitario. Así celebramos la alegría de vivir y amar este servicio para el cual nos preparamos.
Gracias al trabajo de actualización y convivencia con otros colegas, hemos transitado por el camino del reencuentro con la esencia en diversos lugares emblemáticos; así surgió Trece (Terapia de Regresión y Conciencia Existencial).
Esa fuente de energía generó nuevos caminos, retos y desafíos que la comunidad ha acogido con amor, estudio profundo y determinación. Así se expresa el trabajo de la multidimensionalidad de la mano de Pily, quien lo ha fundamentado científicamente. Este proceso nos ha conducido a vivir el encuentro de almas abriendo puertas y cerrando ventanas, para dirigir la energía hacia donde corresponde. Por ello, atender al mundo holístico es un reencuentro con la esencia, la luz y la fuente a la que retornaremos algún día, para nutrirnos y volver a trabajar en ti, en mí y en nosotros. Escucha en YouTube estos mensajes de amor y gratitud: Almas cansadas, Y si miras bien, We are, Guerreros de la luz y De mi luz a tu luz, entre otros.
Te recuerdo siempre con gratitud, por todo lo que has entregado en cada paso. Estás en todas partes; en tu ciudad natal, en diversos lugares del país y del extranjero. Tus vivencias del alma nutren ese círculo de fuego, esa montaña te besa y fortalece con su energía vital. Tus enseñanzas continúan forjando nuevos caminos, tocado a muchas personas y formado a otras tantas para acompañar y servir, impecablemente, en sus procesos personales.
“Cada buscador subirá su propia montaña tarde o temprano… A todos los guerreros cansados de luchar aquellos que pretenden al mundo consolar. Recuerda que hasta el más fuerte se rompe, recuerda que el cansancio es temporal y más allá de todo, tiempo es de reposar. A todos los guerreros que no se quejarán, para todos aquellos que lloran en soledad, no tienes que cargar el mundo entero, no lo vivas ya más en soledad porque, aunque no lo sepas somos comunidad. No tienes que cargar el mundo entero, es hora de sanar y reposar, fortalecer tus alas y volver a volar…” (Pilar Ocampo).
De mi corazón a tu corazón, gratitud infinita.
Un abrazo. Que sea un buen fin de semana.
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