La sociedad hermosillense y la comunidad cubana de la ciudad se solidarizaron con migrantes recién llegados a la capital deportados de Estados Unidos, ayudándoles con agua, ropa y otros enseres.
Marcos Antonio Cuéllar González, cubano radicado en Sonora desde hace dos años, indicó que, a partir de que se enteró de la noticia hace cuatro días, reunió a sus amistades para apoyar.
Vamos a entregar leche en polvo para niños, calentadores de agua y baldes en el albergue del gimnasio Ana Gabriela Guevara”, señaló, “el agua sale muy fría y ha dificultado mucho la higiene adecuada de la gente, además de que pueden desarrollar cuadros respiratorio”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, son unas 200 personas de la comunidad cubana en el País involucradas en la entrega de estos productos.
Aunado a esto, el grupo intenta encontrar empleos para que los migrantes puedan establecerse con mayor facilidad en Hermosillo.
La familia de María Coronado, por ejemplo, acudió al gimnasio Polifuncional Ana Gabriela Guevara, localizado al Sur de Hermosillo, para donar ropa para niñas. Antes, ciudadanos llegaron al gimnasio y entregaron paquetes de agua purificada.
PERSIGUEN CON MIEDO ‘SUEÑO AMERICANO’
Después de la persecución política que enfrentó en Cuba por las autoridades del país, “China”, en compañía de su esposo e hija, persiguen con miedo el “sueño americano” en búsqueda de un futuro mejor.
La joven de 23 años, quien prefirió omitir su nombre debido a las represalias que podrían sufrir ella o su familia, relató el vuelco que sufrió su vida luego de manifestar sus ideas políticas mientras estudiaba Epidemiología.
“Yo era estudiante de la universidad, estudiaba Epidemiología allá, y por pensar diferente en las clases de cultura política hubo discriminación y me obligaron a firmar una baja para expulsarme”, narró.
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