JAPÓN.-Más de un kilómetro del puerto de pesca de Toi, Japón, se encuentra cubierto por una marea de sardinas y caballas muertas, totalizando alrededor de 1,200 toneladas de peces que han llegado a la orilla desde principios de diciembre.
Las autoridades locales se encuentran perplejas ante el enigma que rodea este evento, mientras surgen especulaciones sobre una posible conexión con la planta nuclear de Fukushima, aunque las mismas son negadas por los funcionarios.
Aunque la planta de Fukushima se encuentra a 600 km al sur, algunas teorías sugieren que este fenómeno podría estar vinculado con el vertido de agua contaminada.
 
No obstante, los monitoreos realizados desde agosto no han mostrado anomalías, según informa la compañía eléctrica líder en Japón, TECO, la cual ha estado liberando agua con tritio en el océano Pacífico.
Investigadores locales en Hakodate, cerca del puerto afectado, consideran poco probable que el agua de Fukushima haya alcanzado la isla más septentrional de Hokkaido.
Piden no consumir los peces
Afirman que las sardinas estaban migrando hacia el sur en esta temporada, descartando así la posibilidad de una migración inversa desde Fukushima.
Diversas teorías circulan en torno a la causa de este inusual suceso. Desde la posibilidad de que una escuela de peces haya sido agotada por un depredador más grande y luego arrojada a la orilla por las olas, hasta la idea de que ingresaron a aguas frías durante su migración y fueron arrastradas a la costa. Sin embargo, la incertidumbre persiste y las autoridades aconsejan a los residentes abstenerse de consumir los peces.
La limpieza de este desafortunado evento requerirá la intervención de maquinaria pesada y se estima que podría extenderse hasta fin de año.
La periodista Unis Kim de Al Jazeera ha estado siguiendo de cerca este misterioso suceso.
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