En México, la opinión pública sigue con mucho interés el juicio iniciado en Estados Unidos contra Genaro García Luna. El ex secretario de Seguridad Pública es acusado de corrupción y narcotráfico. Hay expectativa ante las posibles revelaciones de información que surjan durante el proceso y cuyos alcances e implicaciones aún se desconocen. El momento electoral apremia y las ganas de ver culpables, redituará a algunos y condenará a otros.
Recordemos que la seguridad ha sido el tema a destacar, sobre todo porque sigue imparable y creciendo. El caso vs García Luna pone en la agenda del sospechosísimo, al ex secretario y a todo un régimen político, que busca quitarle fuerza en las cámaras al predominante #Morena. No sólo será relevante la sentencia, sino los documentos y los testimonios que aparezcan por el trayecto de este juicio, y que podrían no solamente implicar a Genaro García Luna, sino también pudieran implicar a algunos otros funcionarios que estuvieron al mismo nivel o quizás que fueron sus superiores en el Gobierno cuando el ejerció estas funciones. García Luna, es rentable para las elecciones, y alargará todo lo que pueda para dar un mejor espectáculo. La pregunta que me hago es ¿para quién trabaja? Es fácil saberlo, ¿Quién se beneficia más con el tema en los encabezados?
Luego entonces, García Luna pide un nuevo juicio… al momento de escribir estas líneas, los abogados de defensa solicitaron que el juez rechace por completo los argumentos de los fiscales y que ordene un nuevo juicio. En la fase final de este proceso, ambas partes han presentado ahora sus argumentos a favor y en contra del nuevo juicio que solicitó la defensa en diciembre del año pasado con base a nueva evidencia, pruebas y testigos que se presentaron después de la conclusión del juicio en febrero de 2023. En su respuesta a los fiscales, los abogados de defensa encabezados por César de Castro, argumentaron que la defensa fue limitada en su trabajo antes y durante el juicio ya que existía una persecución del Gobierno en México de la familia y toda persona vinculada con García Luna, y señalan que incluso el Presidente de México mencionó a su cliente en más de 850 de las mil 300 mañaneras. Ahora el juez Cogan tendrá que evaluar. Veremos si juaga el proceso electoral mexicano, en la sentencia del ex secretario.
La comedia electoral sonorense
Que si soy del Verde, pero me voy a Morena, que si lanzamos una fórmula o mejor otra… en lo federal ya parece haber una cierta claridad. (El Verde hace como que juega, pero ni deja batear, se dice que esperan negociar —(¿a cambio de qué?) para bajarse).
Lego entonces, Omar del Valle se fue a Morena, pero quiere seguir mandando en el partido, y lo acusan de tener la cercanía con Francisco Vázquez y sus formas. —mancuerna de altos vuelos—. Recordemos un desplegado de regidores y diputadas del Verde manifestándose en contra del buen Calvin Valenzuela y su simpatía sin reservas por Claudia Sheinbaum —grilla desde la Secretaría de Hacienda—.
Luego el Plan C que fortalece pero que divide… y que le apuesta a la marca Morena, todo, futuro y destino; a sabiendas de que el PT no ofrece más de lo mismo, y me refiero al porcentaje histórico de votación. Con todo, van cinco fórmulas al Senado que la gran mayoría de la gente desconoce, tanto las siglas como los nombres. Ya decíamos, una fórmula del Verde que juega a perder, el PT con adhesiones extrañas como la CTM y el sindicato médico, con supuestos apoyos de una representatividad en duda. Es Célida López (Froylán Gámez) vs Lilly Téllez (que no viene a Hillo para hacer campaña), y toda esa pirotecnia que puede arrojar la política cruda y confrontativa. Y recordar una cosa, los votos del PT no se los van a quitar al Prian, se los quitarán a Morena, ya entiéndalo por favor. A no ser, que la estrategia sea que los votos se dirijan a MC, previa negociación. Por su parte la fórmula de Morena, algo discreta Lorenia Valles y Heriberto Aguilar, ambos, buenas y nobles personas, van con el librito, pero, sin levantar emociones; según mis cálculos ganarán por amplio margen. La fórmula del PRI, PAN y PRD, encabezadas por Manlio Fabio Beltrones y Lilly Téllez, tendrán el apoyo de la clase media resentida con AMLO, y su voto duro, que también es de clóset. Ojo con eso. Y por los naranjas MC Ernesto de Lucas y María Dolores Rosas, desfondados y sin rumbo. A no ser, que esa sea la tarea, la de confundir. Nos vemos la próxima.
Hasta entonces.
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