En busca de cumplir sus sueños, se abre paso en la danza.
Dejar el suelo y surcar los aires ha sido una de las aspiraciones que le han quitado el sueño al ser humano desde tiempos inmemorables; Alexa Nicole Ahumada Flores, a sus escasos 12 años, lo ha conseguido a través de la danza aérea.
“(Desde los 10 años) ya veía muchos videos (de personas) que se colgaban (de las telas) y parecía que volaban. Entonces comencé a hacer telas (a practicar la danza aérea) y me gustó mucho, ¡ahora yo siento que vuelo!”, compartió emocionada la pequeña artista.
La danza aérea es una disciplina demandante que exige destreza física y sensibilidad artística. Para Alexa Nicole, sin embargo, se trata de algo más simple, “se trata de colgarse en las telas y hacer figuras, caídas, es muy divertido. Me gusta que puedo vencer mis miedos y me divierto mucho” dijo.
Compartió que, entre su repertorio, “el escorpión” es su figura favorita: “(arriba de las telas) doblo una pierna, me agarro la otra, la estiro y parece un escorpión”, explicó Alexa para los lectores de eMedia.
Tras dos años de iniciarse en la actividad, la joven, con el apoyo de sus seres queridos, ha logrado pasos importantes rumbo a su sueño: competir al más alto nivel en la danza aérea.
“Me siento muy bien, muy profesional, me siento muy feliz porque mis maestras me apoyan y siempre me ayudan a practicar y seguir mi sueño. Me gusta mucho entrenar”, compartió alegre.
A raíz de su corta, pero abultada experiencia que la ha llevado a competir a nivel internacional, Alexa Nicole muestra una sabiduría casi ajena a su edad:
“Mis caídas (de las telas, durante los ensayos) han sido lo más difícil, y también las competencias, pero aprendí que más que competir con otras niñas, compito contra mí”.
Más allá del esfuerzo, sin embargo, la clave de Alexa Nicole se oculta en el disfrute del arte, mismo que ha sido inculcado por su hermana, sus padres, sus tías y sus amigas. En este aspecto, sus gustos están definidos.
“Para las telas me gusta mucho el género lírico y el teatro musical. O sea, el lírico son canciones relajadas, a veces tristes o felices, pero tranquilas; el teatro musical es como cuando haces muchas caras, la música suena mucho y tiene muchos ‘beats’. Canta una persona y habla sobre su vida”, explicó la artista.
Su experiencia, al final, se resume en la búsqueda por cumplir sus sueños, cosa que recomienda a todas las niñas: “Sigan sus sueños, cumplan todo lo que se propongan y confíen mucho en sus maestras y maestros. Esfuércense mucho, ustedes pueden lograrlo”.
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