Fueron inicialmente puestos a disposición de los ciudadanos para traslados de la zona de palacios al Centro de Gobierno hace años, lo que representó un apoyo ante la necesidad por vueltas de trámites y gestiones en las diferentes dependencias de gobierno, tanto estatal, federal y municipal.
“Ve para allá, tráelo para acá, aquí no es, regrese más tarde, espere su turno, vaya a que se lo sellen y regresa”, etcétera es el dolor de cabeza del día a día en trámites burocráticos y estos carritos al menos servían en el traslado entre las dos principales zonas de mayor demanda de servicios.
Sobre todo, porque hay mayor facilidad de rutas de transporte urbano desde cualquier punto de la ciudad al centro histórico y ya de ahí si hay que ir al centro de gobierno se facilitaba tomar esta opción.
Hoy en día estos ‘carritos’ fueron retomados por la presente administración estatal, pero operan única y exclusivamente para brindar el servicio a afiliados al sindicato.
¿Por qué? Nadie lo sabe.
¿Qué pasa con las personas mayores de edad, personas con capacidades diferentes? Sobre todo, ellos eran quienes más utilizaban esta alternativa.




