Ocho estados del país registraron un incremento en el número de hogares con dificultades para alimentarse en los últimos cinco años; dicho de otra forma, en ocho estados aumentó la pobreza alimentaria retrocediendo en la lucha contra el hambre, entre ellos Sonora.
En 2022, México enfrentó desafíos significativos en relación con la satisfacción de las necesidades alimentarias de sus hogares, según revela la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, la cual constató que el 41% de los hogares experimentó dificultades por al aumento en el costo de los alimentos durante ese año.
Esto se tradujo en 15.4 millones de hogares afectados por esta problemática, una cifra menor a los 18.6 millones reportados en 2020 durante el auge de la pandemia y también por debajo de los 16 millones registrados en 2018. Estos datos han sido analizados por la organización México Cómo Vamos.
Dentro de este panorama crítico, la encuesta detalla que el año pasado, 13.6 millones de hogares enfrentaron la preocupación de quedarse sin alimentos, lo que representa una disminución del 18.3% en comparación con los 16.7 millones de dos años atrás; pero apenas un 3.1% menos que los 14.1 millones de 2018.
Además, se identificó que en 7.2 millones de hogares, los adultos redujeron su ingesta alimentaria por debajo de lo necesario, 4.2 millones dejaron de hacer al menos una comida al día y 3.7 millones se vieron en la situación de no tener qué comer en absoluto.
La gravedad de la situación se evidencia en el hecho de que, en 965 mil hogares, los miembros adultos se vieron obligados a recurrir a medidas extremas, como pedir limosna, enviar a los niños a trabajar o incluso realizar acciones socialmente inaceptables, como el robo, para conseguir alimentos.
A pesar del incremento del 11.0% en el ingreso corriente de los hogares en 2022 en comparación con 2020, y del 4.6% respecto a 2018, gracias a la recuperación del empleo y los salarios, el gasto en alimentos también se recuperó en un 16.0% y 9.3% en los mismos periodos. Sin embargo, se identifica una marcada disparidad en el peso de este gasto según el nivel económico de los hogares. Mientras que para los hogares más pobres (decil I) representa un 56% de sus ingresos, en los hogares más ricos (decil X) apenas equivale al 14%. Como resultado, la alta inflación observada en 2022 impactó especialmente el poder adquisitivo de los hogares con menores ingresos.
La recuperación en la satisfacción de las necesidades alimentarias no fue uniforme en todo el país. En ocho estados, se registró un aumento en el número de hogares con dificultades para cubrir sus requerimientos alimentarios en 2022 en comparación con 2018. Los mayores incrementos se observaron en Durango (19.6%), Aguascalientes (12.8%), Puebla (11.2%) y Guanajuato (10.1%). Le siguieron con tasas de aumento menores, Querétaro (8.0%), Sonora (4.7%), Nuevo León (3.4%) y Michoacán (1.8%). En conjunto, estos ocho estados experimentaron un aumento del 7.8% en este período, llegando a 3.8 millones de hogares afectados por esta problemática alimentaria.
Independientemente de la variación en la pobreza alimentaria en los últimos cinco años o de la ubicación geográfica, los estados con la proporción más alta de hogares enfrentando dificultades alimentarias son los más pobres del país. En Guerrero, la cifra alcanza el 62.6%; en Oaxaca, 60.2%; en Tabasco, 57.6%; en Chiapas, 55.8%; en Puebla, 52.5%; y en Veracruz, 51.9%. Estos números subrayan la necesidad de abordar de manera urgente y efectiva los problemas relacionados con la seguridad alimentaria en México.




