Estudiantes del Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, en Chiapas, desarrollaron “Chenek Balam”, un robot acuático diseñado para ayudar a retirar basura flotante de ríos, lagos y otros cuerpos de agua.
El prototipo ya demostró su capacidad durante una prueba: en aproximadamente 30 minutos logró recolectar 120 kilos de residuos en un solo recorrido. Sus creadores ahora buscan mejorar el diseño para que futuras versiones puedan retirar cantidades mucho mayores.
El robot funciona como una pequeña embarcación tipo catamarán. Mientras se desplaza sobre el agua, dirige los desechos hacia una red para atraparlos y posteriormente llevarlos a tierra. Actualmente puede ser controlado de manera remota, aunque el equipo trabaja para darle mayor autonomía.
La siguiente etapa del proyecto contempla incorporar paneles solares, inteligencia artificial y una cámara de 360 grados que permita identificar los residuos. Los jóvenes también planean construir una versión más grande que, según sus estimaciones, podría recolectar entre 500 kilos y hasta 2 toneladas de basura por recorrido.
Uno de los lugares que inspiró este proyecto fue el Cañón del Sumidero, donde durante la temporada de lluvias se acumulan grandes cantidades de residuos que son arrastrados por las corrientes. Para los estudiantes, la tecnología representa una oportunidad de apoyar las labores de limpieza y proteger los ecosistemas.
Actualmente existen dos prototipos y sus desarrolladores buscan llevar el proyecto a una escala mayor. Incluso han recibido interés de autoridades y trabajan en proteger legalmente su desarrollo. Más que un robot, Chenek Balam representa una idea que nació en las aulas y que podría convertirse en una herramienta para combatir la contaminación de los cuerpos de agua en México. 🌎💧




