El gobierno canadiense ha anunciado su decisión de volver a requerir visas para los ciudadanos mexicanos, motivado por el creciente número de solicitudes de asilo en el país. Esta medida responde a la preocupación por la llegada de solicitantes de asilo que ingresan a Canadá como turistas, lo que ha generado presiones internas. La imposición del visado busca controlar esta situación y preservar la integridad del sistema de inmigración y asilo de Canadá.
El primer ministro de Quebec, François Legault, expresó su preocupación por la posibilidad de ingresar a Canadá desde México sin necesidad de visa, lo que podría estar impulsando el flujo de solicitantes de asilo. Este aumento de solicitudes ha generado tensiones diplomáticas, y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha advertido sobre la posibilidad de ausentarse de la próxima Cumbre de Líderes de América del Norte si no se llega a un acuerdo respetuoso.
En respuesta a la imposición del visado, se espera que México considere medidas recíprocas, dado que Canadá relajó los requisitos para los visitantes mexicanos en 2016. Esta decisión marca un cambio significativo en la política migratoria entre ambos países después de casi ocho años sin requerimientos de visa para los ciudadanos mexicanos.




