En los últimos años las autoridades han hablado de ‘movilidad integral’, ‘movilidad para todos’, ‘movilidad eficiente’, ‘movilidad como motos de desarrollo’ y está muy bien.
Y también este miércoles a las 3:00 p.m. Jesús iba sin pensar dejando prácticamente a la suerte su vida.
“¿Para qué?” dijo (eso de pensarlo), “si me va a llevar un carro pues así ha de ser, ni modo que no salga, tengo cosas que hacer, qué comprar, qué trabajar”. Por la calle. Prácticamente toreando el río de carros en hora pico, porque banquetas no hay y donde hay tienen tantos relieves, reducciones, obstrucciones no sólo de carros, de cocheras ampliadas, de jardineras, etcétera.
Y de pronto venía de frente un camión del transporte urbano y quien tomaba las fotos ahogó un grito y corrió a querer aventarlo a la orilla, pero Jesús insistió: “Siempre ando así, no se asuste”. Guardar estas fotos sería complicidad en la falta de justicia para estos ciudadanos.
Así se mueven muchos en Hermosillo. La secuencia que le presentamos en Foro Cuatro dice más que mil palabras y no es extraordinaria, es una imagen cotidiana en la capital.
En los últimos años las autoridades han hablado de ‘movilidad integral’, ‘movilidad para todos’, ‘movilidad eficiente’, ‘movilidad como motos de desarrollo’ y está muy bien.
Sólo que cuando los gobiernos hablan de movilidad lo hacen como una idea muy novedosa y moderna, el discurso del siglo XXI. Pero las acciones en la mayoría y en el mejor de los casos se limitan a poner más y más semáforos; a pintar líneas rojas acotando las áreas de estacionamiento; a dar mantenimiento de pintura en carriles de circulación; o reducidos tramos de ciclo vías.
Pero el problema más importante, lo que más necesitan los ciudadanos nadie lo ve, nadie le entra: transporte urbano suficiente y eficiente; garantías de movilidad segura para personas con capacidades diferentes como minusválidos, débiles visuales, personas mayores, niños, etcétera; carriles para ciclistas, reglamento para uso, construcción y modificación de banquetas:
Y así vamos, como Jesús: “sin pensar”; por donde se puede, como se puede, con lo que se puede y lo que cada quien tiene, ampliando la brecha de desigualdad y falta de oportunidades en México para los más vulnerables.











