China está llevando a cabo un enfoque singular en su lucha contra el COVID-19 mediante experimentos con una cepa mutante del virus en ratones humanizados. El virus GX_P2V, una variante modificada encontrada en pangolines, ha mostrado una alta letalidad en ratones, afectando diversos órganos, incluyendo pulmones, huesos y ojos. Aunque estos resultados han generado preocupación debido a la falta de información sobre las posibles reacciones en seres humanos, los científicos chinos argumentan que este modelo proporcionará una comprensión única de los mecanismos patogénicos relacionados con el SARS-CoV-2. Sin embargo, críticos, incluyendo expertos en epidemiología, cuestionan la validez y seguridad de tales experimentos.
Huelga en la Unison se aplaza mientras continúan negociaciones
El Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (Staus) decidió aplazar el posible estallamiento a huelga hasta el...




