Finalmente esta semana comenzó el bombardeo de nubes en la entidad por las cuencas hidrológicas según dio a conocer Sagarhpa, justo en el Río Concepción, Río Sonora, Río Yaqui y Río Mayo.
Se realizarán entre 20 y 25 vuelos en una superficie de dos millones de hectáreas, con un costo total de diez millones de pesos.
La técnica es inyectar yoduro de plata nubes en ciertos puntos estratégicos para que los escurrimientos de agua lleguen a las presas, pero a 15 días de iniciado el programa el agua no termina de llegar.
La entidad pasa una vez más por una mala racha en esta temporada de lluvias, pues han sido escasas y las captaciones en las presas de El Novillo, La Angostura y El Oviáchic se han quedado muy por debajo de lo esperado, por lo que ya hay señales de preocupación en el campo y las condiciones en las que llegará el próximo ciclo agrícola.
Al día de hoy el almacenamiento entre las tres presas es poco más de 30 por ciento, cuando debieran ya estar a 50%, según datos del Distrito de Riego del Río Yaqui para garantizar una buena cosecha.
En julio de 2022 las aportaciones fueron de 568.2 millones de metros cúbicos, lo que superó la media de manera considerable por las lluvias atípicas en el estado de Sonora y ayudó en la recuperación de los niveles de almacenamiento, pero este año el panorama contrasta.




