La Unión Europea ha dado un paso importante en su lucha contra los microplásticos al prohibir la venta de productos que contengan intencionadamente partículas de polímeros sintéticos inferiores a cinco milímetros que sean orgánicas, insolubles y resistentes a la degradación. Esta medida afecta a una amplia gama de productos, desde detergentes hasta cosméticos y juguetes que contienen estas sustancias químicas.
La prohibición es parte de la iniciativa de la UE llamada REACH, que se enfoca en el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de sustancias y preparados químicos. La decisión de eliminar la purpurina, que es un tipo común de microplástico, es un paso significativo hacia la protección del medio ambiente y la reducción de la contaminación por plásticos.
A partir de octubre, los consumidores podrán sentir un cambio en los productos que compran, ya que la purpurina ya no estará presente en muchos artículos de uso diario. Esta acción demuestra el compromiso de la UE en abordar los problemas ambientales y avanzar hacia una economía más sostenible.




