Ante el aumento de migrantes en la frontera, senadores demócratas e independientes de Arizona, exigieron al gobierno de Joe Biden enviar a la Guardia Nacional a Lukeville, cerrado desde el 4 de diciembre.
El aumento del flujo de migrantes en la frontera con Sonora provocó una ola de llamados al presidente de Estados Unidos (EEUU) por parte de políticos y funcionarios, para que envíe soldados y recursos con el fin de restaurar la normalidad en el estado.
“Durante demasiado tiempo las comunidades de Arizona han pagado por las fallas de Washington en el manejo de la frontera”, argumentaron los senadores.
La gobernadora Katie Hobbs lanzó el fin de semana el operativo Secure, que destinará más recursos estatales para reforzar la seguridad fronteriza y asignará más personal para lograr la reapertura de la garita.
“Mientras sea gobernadora, haré todo lo que pueda para poner fin al caos en la frontera.
No tengo miedo de enfrentarme a políticos de ambos lados que no están haciendo lo que es mejor para Arizona”, dijo la mandataria en un video publicado en X.
Agregó Hobbs, que se ha reunido con miembros de CBP para entender la situación en el sector de Lukeville, que ha registrado una mayor afluencia de migrantes desde hace varias semanas.
Este martes, Hobbs se unió a líderes del pueblo Tohono O’odham para pedir al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, más recursos para el manejo del flujo migratorio en tierras de la reserva indígena.
Información de DW Made for mind
Lea el artículo completo aquí.




