Anna Lee Dozier encontró un jarrón en una tienda de segunda mano por solo $4 dólares hace unos cinco años. Lo compró pensando que era una linda decoración para su casa, sin saber que se trataba de una pieza histórica invaluable.
El jarrón, que data de entre 1.200 y 1.800 años, pertenece a la época del clásico maya. Está pintado con glifos ornamentados y figuras sentadas, y se cree que fue elaborado durante el apogeo de la civilización maya.
Tras un viaje a México, Dozier comenzó a sospechar que el jarrón podría ser auténtico. Se puso en contacto con la embajada de México en Estados Unidos y entregó la pieza a las autoridades.
Dozier expresó su alivio por saber que el jarrón ya no estaba en peligro en su casa y que regresaría a su país de origen.
El jarrón maya es uno de los 20 objetos culturales que están siendo repatriados a México desde Estados Unidos. Entre los otros objetos hay platos, cuencos y figuras esculpidas de las culturas azteca, totonaca y teotihuacana.
La historia de Dozier es un recordatorio de la importancia de proteger nuestro patrimonio cultural. Es fundamental estar atentos a posibles piezas históricas que puedan estar en circulación y denunciarlas a las autoridades correspondientes.




