Harvey Weinstein, el exproductor de cine de 72 años, fue llevado de emergencia al Hospital Bellevue de Manhattan el lunes 2 de diciembre de 2024. Según su abogado, Imran Ansari, esto se debió a “resultados alarmantes” en un análisis de sangre que requerían atención médica inmediata.
El equipo legal de Weinstein ya había denunciado que en Rikers Island, donde está preso, no se le estaba dando el cuidado médico necesario. El abogado señaló que permanecerá hospitalizado hasta que su estado de salud mejore.
Weinstein, que está esperando un nuevo juicio en Nueva York por cargos de delitos sexuales tras la anulación de su condena de 2020, también cumple una sentencia en Los Ángeles por agresión sexual, dictada en 2022. Además, enfrenta varias enfermedades, incluyendo leucemia mieloide crónica, diabetes y problemas relacionados con su edad.
Ansari criticó las condiciones en prisión, mencionando que había visitado a Weinstein y lo encontró con ropa sucia, llena de manchas de sangre, y sin ropa interior limpia, algo inaceptable para alguien con su estado médico. Por su parte, Juda Engelmayer, publicista de Weinstein, denunció la falta de atención médica como un caso de “maltrato cruel e inusual”.
La cárcel de Rikers Island, donde Weinstein está recluido, ha sido objeto de numerosas críticas por sus condiciones insalubres y peligrosas. Un juez federal incluso sugirió que podría necesitar una intervención del gobierno. Nueva York ya ha ordenado su cierre para 2027 debido a estos problemas, que afectan tanto a presos famosos como al resto de la población.
Weinstein, quien insiste en su inocencia y alega que todas sus relaciones fueron consensuadas, sigue siendo un nombre polémico tanto en el sistema judicial como en la opinión pública.




