En el vibrante escenario de las redes sociales, la creatividad y el humor son elementos omnipresentes que definen tendencias y transforman vidas. Recientemente, la influencer peruana Maryorit Córdova se ha destacado en este ámbito al crear el popular meme ‘Lo veo y lo quiero’ en la plataforma TikTok, donde cuenta con casi 10 millones de seguidores. Inspirado en la pegajosa canción “Bad Bitch”, este meme se convirtió en un fenómeno viral gracias a los gestos expresivos y los comentarios humorísticos de Córdova sobre situaciones cotidianas.
Sin embargo, la alegría de su éxito se vio empañada por una controversia inesperada. El Ministerio de Energía y Minas de Perú utilizó su imagen sin autorización para promocionar precios de gasolina, desatando críticas y descontento entre los usuarios de TikTok. Muchos argumentaron que Córdova debería haber previsto las implicaciones legales al compartir contenido en la plataforma y que, por lo tanto, no tenía derecho a quejarse.
Esta situación resalta los desafíos legales que enfrentan los creadores de contenido en el mundo digital y subraya la importancia de proteger los derechos de propiedad intelectual en las redes sociales. La controversia, aunque amarga, sirve como recordatorio de la complejidad y las responsabilidades que conlleva la influencia en las plataformas en línea.




