Lo que parecía una mañana común cambió por completo para un trabajador de un supermercado, cuando al abrir la tienda vio algo inesperado: un cachorro de oso tirado en el suelo después de haberse dado un festín con varios tarros de miel.
El pequeño intruso entró durante la noche, mientras su mamá lo esperaba afuera pacientemente. El problema vino después: el cachorro se empachó tanto que terminó desmayado.
De inmediato se llamó al equipo de fauna silvestre, quienes lo atendieron hasta despertarlo y lo reunieron con su madre, ambos sanos y salvos.
Las fotos del “asalto mielero” se volvieron virales en redes sociales, sacando carcajadas en todo el mundo.
El dueño de la tienda aseguró que los encargados de fauna pagaron la miel faltante y hasta bromeó: “Técnicamente, es la mayor cantidad de miel que he vendido en meses, así que espero que regresen”.




