La Dirección General de Inspección y Vigilancia de Hermosillo puso en marcha un operativo para atender 329 lotes baldíos que presentan problemas de suciedad. La estrategia será apoyada por Patrulla Verde y busca involucrar a los propietarios y vecinos en la recuperación de estos espacios.
Las primeras acciones se concentrarán en colonias como Solidaridad, El Sahuaro, Centro, López Portillo y Tierra Nueva, además de otros sectores de la ciudad. Los recorridos también llegarán a Miguel Alemán y Bahía de Kino, así como a viviendas que, estén habitadas o desocupadas, representen algún riesgo o generen molestias para quienes viven cerca.
La dependencia explicó que primero se buscará localizar a los propietarios para informarles sobre las condiciones de sus terrenos y darles un plazo de hasta 30 días para realizar la limpieza, dependiendo de cada caso. Aunque las reglas también contemplan que los predios estén cercados, inicialmente se dará prioridad a retirar basura, escombro y maleza.
El objetivo, de acuerdo con Inspección y Vigilancia, no es comenzar con multas, sino conseguir que los dueños se hagan responsables de mantener sus propiedades en buenas condiciones. La acumulación de basura y maleza puede favorecer incendios, fauna nociva y otros problemas que terminan afectando a toda la comunidad.
La ciudadanía también puede participar reportando lotes, casas o predios que representen un posible riesgo a través del 072, la aplicación Hermosillo Gob, el teléfono 662 289 3238 o el WhatsApp de Patrulla Verde 662 155 0100. Los propietarios pueden consultar el mapa publicado por la dependencia para conocer los predios que ya fueron notificados.
Un lote abandonado no afecta únicamente a quien es dueño del terreno; sus condiciones pueden convertirse en un problema para toda una colonia. Mantener estos espacios limpios es una responsabilidad compartida entre propietarios, autoridades y ciudadanía. Prevenir un incendio, evitar fauna nociva y recuperar espacios seguros comienza muchas veces con algo tan sencillo como no permitir que un terreno se convierta en un basurero.