Alrededor de 350 personas fueron evacuadas del Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE, en Hermosillo, luego de registrarse una fuga de gas. El desalojo se realizó como medida preventiva mientras cuerpos de emergencia revisaban las instalaciones.
Protección Civil informó que el incidente se originó por una falla en una línea de suministro. Personal de mantenimiento localizó el daño en una tubería ubicada al aire libre y procedió a sellarla. Bomberos, Seguridad Pública y Protección Civil inspeccionaron el hospital y determinaron que no existía un riesgo inminente.
El ISSSTE señaló que la situación fue controlada de acuerdo con sus protocolos y confirmó que no hubo personas lesionadas. Después de la revisión, las actividades del hospital se reanudaron con normalidad.
Sin embargo, el incidente volvió a generar cuestionamientos sobre las condiciones del inmueble. La diputada Gabriela Félix afirmó que algunas áreas, entre ellas urgencias, fueron evacuadas y señaló que algunos tratamientos, como hemodiálisis, habrían tenido que ser interrumpidos. Además, reiteró su petición para que el hospital sea cerrado.
La emergencia también deja una reflexión: que no haya personas lesionadas es una buena noticia, pero cualquier incidente dentro de un hospital debe servir para revisar qué se puede mejorar. Prevenir significa detectar y corregir riesgos antes de que puedan convertirse en una tragedia.
El llamado es a las autoridades para que este hecho no quede únicamente en un reporte y se realicen revisiones completas de las instalaciones, rutas de evacuación y medidas de seguridad. A la ciudadanía, le corresponde mantenerse informada, reportar posibles riesgos y exigir soluciones. La seguridad de pacientes, familiares y trabajadores debe ser una prioridad.




