Paola Figueroa, una joven de 27 años originaria de Hermosillo, ha cumplido su sueño de ingresar a las filas de la Policía Municipal, uniéndose a los 46 nuevos elementos que se incorporan a la corporación de seguridad pública de la capital de Sonora.
En entrevista con Proyecto Puente, Paola compartió que su deseo de ser oficial de policía nació desde muy pequeña, inspirado por su padre, quien también es oficial en Hermosillo. Creció admirando a su padre por su dedicación a proteger y servir a la comunidad.
“Mi papá es Policía Municipal desde hace 27 años, yo tenía muy claro que quería ser oficial por que admiro mucho el trabajo de la Policía, admiro mucho a mi papá y lo veo como un ejemplo a seguir, cuando mi papá llegaba por mí a la escuela con uniforme, pues era como un héroe para todos mis amigos, y para mí más”, compartió.
Recientemente graduada de la Universidad de la Seguridad Pública (USP) del Estado de Sonora, Paola reconoció que su entrenamiento estuvo lleno de retos, pero valoró profundamente las lecciones y habilidades adquiridas durante su capacitación.
“Ha sido muy interesante, la verdad, llena de sorpresas, no sé, quizás frustración por querer dar un poquito más, o por querer hacer las cosas más rápido y mejor, pero gracias a Dios todo se ha dado bien, se dió muy a tiempo y estoy muy agradecida con la USP”, externó.
Paola también anticipa que futuras generaciones de policías estarán aún mejor preparadas, dado que observa mejoras continuas en la USP, desde los programas de estudio hasta la calidad de los instructores.
“Al principio cuando salí de la preparatoria, pues no aceptaban en el Isspe (en aquel entonces), aunque todavía no aceptan, pero por eso empecé a estudiar pedagogía, cambie a criminología porque yo la verdad siempre vi que lo mío eran cosas un poquito más policiacas, y a final de cuentas pasaron muchos años para que yo pudiera entrar a la Universidad de Seguridad Pública”, platicó
La nueva oficial expresó su deseo de que su hija se sienta orgullosa de ella, al igual que ella lo hizo con su padre. Paola busca ofrecer un entorno seguro y libre de violencia para su familia.
“Mi papá tenía cierta preocupación por mi decisión de ser policía, ya que muchos consideran que es un trabajo masculino. Sin embargo, nunca pensé de esa manera. Las mujeres y los hombres podemos hacer lo mismo. Quizás en términos de fuerza física hay diferencias, pero en todo lo demás, no hay nada que los hombres hagan que nosotras no podamos”, concluyó Paola.
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