Los parques de bolsillo que impulsa el Gobierno de Sonora y en los que se invierten alrededor de 40 millones de pesos, no han tenido la aceptación esperada entre la población que pide más áreas verdes, pero se reconoce que es mejor que tener basureros clandestinos en las esquinas de las colonias.
“Claro que agradecemos, cualquier cosa que se haga por la colonia está bien si rara vez voltean a vernos, pero que quede claro, que un parquecito de estos, no es un área verde”, comenta César Vázquez.
“Tienen pequeñas áreas de pasto sintético que, en lugar de ayudar al medio ambiente, generan más calor y humedad”.
“Ponen bancas sin una sola sombra”
“No hay ni un solo árbol”
“Los juegos están al raso del sol”
Son comentarios vertidos en redes sociales por vecinos de los puntos donde ya se han colocado algunos de los 32 espacios que se proyectan convertir en ‘parques de bolsillo’ en el estado.
Y es que, ante la carencia de áreas verdes, especialmente en Hermosillo, la percepción que en política se vuelve realidad, es que no es un plan de lo más acertado.
Un Parque de bolsillo no es un área verde
Los parques de bolsillo son creados en terrenos ‘sobrantes’ para aprovechar hasta la última esquina en desarrollos urbanos, o en terrenos pequeños irregulares como un componente de requisito espacial para grandes proyectos de constructoras. Se definen como pequeños espacios en remanentes urbanos o viales subutilizados o abandonados, convertidos en espacios para la recreación y disfrute de la comunidad.
El índice de ciudades sostenibles 2021 (último reporte sobre este tema) señala que Hermosillo es la segunda ciudad de México más sustentable, después de Guadalajara. ¿A qué se refiere? A la habitabilidad, que se determina por la calidad de vida en base a la relación de los habitantes y su entorno: actividades económicas, calidad y cobertura de los servicios, estructura urbana, densidad de la población, etcétera.
El estudio indica que uno de los aspectos más relevantes a considerar en el nivel de habitabilidad de una zona metropolitana es el mantenimiento y la creación de áreas verdes, y es aquí donde no se entiende cómo Hermosillo, con una importante deficiencia de áreas verdes, resultó en la ecuación fin al ser la segunda mejor del país. ¿Por qué?
Considerando el ideal de un mínimo de 15 metros cuadrados de áreas verdes por cada habitante; y que por extensión al menos el 10% del área geográfica de las ciudades deben ser áreas verdes:
- Hermosillo cuenta apenas con 4.3 metros cuadrados por habitante, muy lejos del mínimo necesario
- …pero a nivel nacional el promedio apenas alcanza 1.17 metros cuadrados por habitante.
Eh ahí la destacada posición de la capital de Sonora, que para nada puede considerarse un orgullo para presumir.
- Sólo 0.5% de la geografía urbana en México son áreas verdes y con una tendencia a la baja, pues en 2015 era 0.7%
- El 76% de los mexicanos no tiene un área verde a menos de 500 metros de su vivienda. La accesibilidad peatonal que marca la regulación también está lejos del ideal.
- Aguascalientes es la ciudad con mayor densidad de áreas verdes, con 2.53% del total de su zona geográfica. Tiene 164 parques y jardines, y 7 metros probados de áreas verdes por habitante.
- Y Saltillo en Coahuila, es la ciudad con mayor accesibilidad peatonal a áreas verdes, pues el 86% de sus habitantes pueden acudir a un área verde a escasos metros de su domicilio.
- Y Mérida, Yucatán fue la mejor calificada en cuanto a metros cuadrados por habitante, con 4.67 metros cuadrados de áreas verdes por habitante.
Hermosillo requiere recuperar su color verde, sin que el crecimiento y urbanización le afecte, antes de convertirse en una ciudad de concreto, de banquetas y edificios.




