La encontró abandonada dentro de una bolsa de plástico entre la basura y sin causarle el menor daño tomó la bolsa con el hocico y comenzó a caminar muy despacio por las calles llevándola consigo entre la gente, intentando llamar la atención hasta que la bebé comenzó a llorar y un transeúnte pudo entender que ahí dentro de la bolsa estaba un bebé.
El llanto era débil y apenas perceptible, pero la mirada del perrito y su actitud pegándose a la gente que pasaba fue la clave para salvar la vida de la pequeña que se calcula tiene unos cuatro meses de edad, y que al sacarla de la bolsa mostró moretones y golpes su carita, brazos, piernas y con signos de deshidratación severa.
Sucedió este lunes en Líbano donde la nena fue llevada de inmediato a un hospital donde es atendida y aunque tardará en recuperarse, logrará sobrevivir. Mientras tanto las autoridades han iniciado una investigación para conocer el origen de la pequeña y dar con el o la responsable de su abandono.
Del perrito nadie supo más. Fue el héroe anónimo que prosiguió su camino y sigue rondando las calles de Líbano, sobreviviendo día a día, sintiendo también el abandono, pero para él no hay rescate.
La noticia ha causado conmoción en internet y ya surgieron varias personas interesadas en adoptar a la bebé, mientras que nada se sabe del paradero del perro que la salvó.




