En colonias del norte de Hermosillo, como la Cerrada de Santo Niño en la colonia Villa Verde, así como en Pueblitos, Tierra Nueva y otros sectores aledaños, vecinos enfrentan desde hace tiempo una situación complicada por el desabasto de agua potable y los constantes problemas con el drenaje. En algunas zonas, el servicio de agua no supera las seis horas al día, lo que ha afectado seriamente la vida diaria de las familias.
De acuerdo con la información disponible, los tandeos comenzaron hace alrededor de dos años y con el paso del tiempo se han vuelto cada vez más largos. Actualmente, el agua suele llegar hasta la tarde y retirarse por la noche, muchas veces con muy poca presión, lo que dificulta realizar actividades básicas en los hogares.
La falta de agua ha obligado a muchas familias a hacer gastos extra, como la compra e instalación de tinacos, una inversión que no todos pueden costear. Además, esta situación también impacta a planteles educativos de la zona, donde en diversas ocasiones se han suspendido clases por no contar con el suministro necesario.
A estos problemas se suman las constantes fugas de drenaje que, según se ha documentado, llevan meses sin resolverse de manera definitiva. Estas fallas provocan malos olores, condiciones insalubres y representan un riesgo para la salud de quienes habitan en las colonias afectadas.
También se han reportado casos en los que, cuando el agua regresa después de varias horas sin servicio, el drenaje colapsa dentro de algunas viviendas, generando afectaciones mayores. Asimismo, se han registrado situaciones de riesgo en la vía pública debido a coladeras en mal estado.
Ante este panorama, es necesario un llamado reflexivo a las autoridades correspondientes para que atiendan de manera urgente estas problemáticas que afectan a cientos de hermosillenses. Garantizar el acceso al agua potable y un sistema de drenaje en condiciones adecuadas no solo es un servicio básico, sino un derecho fundamental para la población.