La activista y líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Cecilia Flores Armenta, dio a conocer el hallazgo de restos humanos que, de acuerdo con su testimonio, podrían corresponder a su hijo Marco Antonio, quien desapareció en mayo de 2019.
El descubrimiento ocurrió en una zona desértica cercana al kilómetro 46 de la carretera 26, en Hermosillo, donde la madre buscadora ha realizado labores durante años.
A través de redes sociales, Cecilia compartió un video del momento en que encontró los restos, asegurando que después de casi seis años de búsqueda constante logró dar con él y cumplir una promesa personal.
“Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir he cumplido mi promesa de encontrarte”, expresó en la red social X.
La activista también explicó que, debido al tiempo transcurrido y a las condiciones del lugar, únicamente se encontraron restos óseos dispersos, y no el cuerpo completo como ella esperaba.
Marco Antonio desapareció en Bahía de Kino junto a su hermano Jesús Adrián, quien fue liberado posteriormente. A partir de ese momento, su madre inició una lucha que la ha convertido en una figura reconocida a nivel nacional en la búsqueda de personas desaparecidas.
Aunque Cecilia Flores asegura identificar los restos, señaló que estos serán sometidos a pruebas de ADN para que las autoridades puedan confirmar oficialmente su identidad.




