En la última década, Hermosillo ha sumado más de 160 kilómetros de vías para bicicletas, sin embargo, aún falta mejorar la infraestructura y fomentar una cultura vial que respete a quienes eligen esta forma de movilidad, según el colectivo Bikes and Beers.
En 2015, solo había 41 kilómetros de ciclocarriles, que son carriles pintados en la calle sin protección real. Actualmente, el Implan reporta más de 173 kilómetros de estos carriles, además de 13 km de ciclovías y 21 km de carriles compartidos, sumando un total de 207 kilómetros destinados al ciclismo urbano.
Fidel Javier Castro, integrante de Bikes and Beers, reconoce que ha habido avances, pero critica que muchos de estos carriles siguen siendo inseguros. De hecho, su colectivo comenzó hace más de 10 años a pintar ciclocarriles por cuenta propia, con la intención de visibilizar la necesidad de atención para este tipo de movilidad.
Castro subraya que los carriles pintados no ofrecen protección real, ya que muchos conductores no respetan ni los señalamientos más básicos. Lo ideal sería una infraestructura separada del tráfico, con sombra y protección física, como los confibicis alrededor de la Unison, que han prevenido accidentes graves.
A pesar del clima extremo en Hermosillo, el uso de la bicicleta como medio de transporte ha aumentado en los últimos tres años. Esto demuestra que, con condiciones adecuadas, más personas podrían optar por moverse en bici, ayudando a descongestionar la ciudad y promoviendo una movilidad más sustentable.